La próxima actualización del Fondo Monetario Internacional (FMI) sobre las perspectivas económicas globales reflejará una tendencia "a la baja" y estará por debajo de las previsiones publicadas hace tres meses, afirmó hoy en Tokio la directora del organismo, Christine Lagarde.

"Los indicadores, ya sean de inversión, empleo, crecimiento o manufactura se han ralentizado en algunos sitios o empeorado mucho en otros. Y no solo en Europa, también en EEUU" y en algunos emergentes como China, Brasil o la India, dijo Lagarde durante un foro económico en la capital nipona.

Sin adelantar más detalles sobre el informe, que se publicará el próximo 16 de julio, la directora del FMI se refirió también a la cumbre europea celebrada la semana pasada y señaló que las medidas tomadas van "en la dirección correcta", aunque ahora se trataría de aplicar lo acordado.

En este sentido, elogió los avances para construir las bases hacia una unión bancaria, y consideró fundamental que ello esté acompañado de una unión fiscal.

Pero matizó que también hacen falta progresos en otras partes del mundo, no solo en Europa, "porque esta crisis es global".

"Esta crisis se mueve rápido y llama a todas las puertas, y Estados Unidos también tiene que hacer más", subrayó.

La directora del FMI se refirió además a la situación de Japón, tercera economía mundial, y reconoció la "presión" existente sobre el yen, que mantiene una persistente trayectoria al alza frente al euro y el dólar, producto en gran parte de la crisis de Europa.

Ésta se ha reflejado en una caída de las exportaciones niponas a la región, lo que "aumenta la preocupación por el impacto al crecimiento de la economía japonesa", señaló.

La participación de Lagarde en el seminario de Tokio, organizado por el diario económico Nikkei, se enmarca en los preparativos para las próximas reuniones generales del FMI y el Banco Mundial (BM), que tendrán lugar en la capital nipona el próximo octubre.