Un preocupante informe económico intensificó el viernes la campaña presidencial, mientras el presidente Barack Obama y su contendiente Mitt Romney ofrecían puntos de vista distintos sobre el rumbo económico del país.

Obama afirmó que el crecimiento de los empleos en el sector privado "es un paso en la dirección correcta". Romney, por su parte, señaló que el continuo desempleo es una "patada en el estómago".

El informe según el cual la tasa de desempleo se mantuvo en el 8,2% dio una nueva base como para juzgar el desempeño del presidente y para que Romney intente explotar el tema a cuatro meses del día de las elecciones. Sin embargo, aun con la economía en el centro del debate, siguen resonando las consecuencias de la decisión de la Corte Suprema sobre la reforma del sistema de salud y el cambio de la respuesta de Romney.

"Todavía es difícil", admitió Obama ante una multitud en un mitin de campaña en este pequeño poblado afuera de Youngstown, Ohio. Señaló que los empleos del sector privado creados en junio aportaron 4,4 millones de nuevos puestos de trabajo en los últimos 28 meses, incluidos 500.000 nuevos empleos en manufactura.

"Ese es un paso en la dirección correcta", dijo. Sin embargo, agregó, "tenemos que hacer que la economía crezca aún más rápido, y tenemos que poner aún más gente a trabajar".

Obama criticó a Romney por impulsar ideas económicas que, según él, se han intentado previamente sin éxito.

Romney, en un discurso en Nueva Hampshire justo antes de las palabras del presidente, utilizó prácticamente el mismo argumento, al decir que Obama representa políticas liberales que han sido desacreditadas.

"Esta patada en el estómago debe terminar", dijo Romney ante periodistas y emitió una mordaz acusación contra el presidente.

"Las familias estadounidenses están pasando problemas; hay mucha miseria en Estados Unidos actualmente", dijo al interrumpir sus vacaciones en Nueva Hampshire al reaccionar por las cifras de empleo. "Las políticas del presidente no han puesto a trabajar de nuevo al país. Y el presidente va a tener que responsabilizarse por ello".

Obama fue a Ohio y Pensilvania, dos estados arduamente reñidos cuyos modestos progresos económicos esperaba esgrimir como argumento para justificar su reelección.

El presidente promovió políticas que afirma ayudaron a esos dos estados, particularmente el rescate de Chrysler y General Motors.

"Salvamos a la industria automovilística. Eso permitió salvar cientos de miles de empleos aquí en Ohio", dijo Obama a la WLWT, afiliada de NBC, en Cincinnati y difundida el viernes. "Aprobamos una ley sobre el sistema de salud que significará seguridad para los de Ohio".

Romney estaba en su casa de veraneo junto a un lago en medio de una creciente ansiedad entre los conservadores, quienes consideran que no era lo suficientemente agresivo, lo que merma sus posibilidades de ganar la elección en noviembre.

"No les digo mucho a los críticos", dijo Romney a la prensa, y recordó que ha trazado un plan económico de 59 puntos como respuesta al presidente.

El informe económico señaló que sólo se crearon 80.000 empleos en junio, una cifra decepcionante que se anuncia en medio de la creciente ansiedad pública por el estado de la economía.

Alan Krueger, director del Consejo de Asesores Económicos de la Casa Blanca, dijo que el informe de empleos indica que la economía sigue progresando con la adición de empleos en el sector privado por 28 meses consecutivos. Pero los 80.000 empleos nuevos no son suficientes para mantenerse a la par del crecimiento demográfico y Krueger admitió que se debe hacer más para recuperarse de la crisis financiera y la recesión.