El gobierno italiano aprobó el viernes planes para ahorrar hasta 26.000 millones de euros (32.200 millones de dólares) en los próximos tres años.

El gabinete del primer ministro Mario Monti aprobó un decreto que incluye una suspensión temporal de contrataciones de empleados públicos y una reducción gradual de burócratas de nivel medio, recortes en hospitales y oficinas judiciales y una reducción de 50% en el uso de automóviles oficiales.

El gobierno dijo el viernes en una declaración que el plan va a evitar aumentos en el impuesto sobre las ventas hasta al menos junio del 2013.

Monti, un economista nombrado en noviembre para encabezar un gobierno de tecnócratas para combatir la crisis financiera, ha sido criticado por elevar impuestos en momentos en que muchos italianos tiene problemas económicas.

Monti dijo que la operación "busca reducir gastos excesivos sin afectar la calidad de los servicios".