Estados Unidos consideró hoy que el proceso contra el presidente de Rumanía, Traian Basescu, "debilita las instituciones" democráticas, y pidió un "respeto escrupuloso" a la legalidad en el referéndum que decidirá sobre su destitución.

"Estamos preocupados por los recientes acontecimientos que ocurren en Rumanía, nuestro aliado de la OTAN, que amenazan los controles democráticos y debilitan las instituciones independientes, como los tribunales", señaló la portavoz del Departamento de Estado, Victoria Nuland, en un comunicado.

Rumanía decidirá en un referéndum en las próximas tres semanas si acaba con la era de Basescu, después de que el Parlamento votara hoy en Bucarest a favor de su destitución por supuesta violación de la Constitución.

La coalición gobernante Unión Social Liberal (USL), formada por socialdemócratas y liberales, acusa al controvertido presidente rumano, entre otras cosas, de no respetar la separación de poderes, socavar la independencia judicial y usurpar el rol del Ejecutivo.

"A medida que el Gobierno contempla el serio paso de cesar al mandatario rumano, urgimos a que el proceso se desarrolle de una forma completamente justa y transparente, con un respeto escrupuloso por la legalidad y los ideales democráticos", señaló Nuland.

La portavoz urgió a Rumanía a "respetar y proteger los valores comunes que unen a la comunidad de naciones europea y transatlántica".

El procedimiento de revocación de Basescu es el punto culminante de la guerra sin cuartel entre este y el primer ministro rumano, el socialdemócrata Victor Ponta, en el poder desde hace dos meses tras caer el último Gobierno conservador fiel al presidente.