Un centenar de países, con las marcadas ausencias de Rusia y de China, se reúnen hoy en París en la conferencia "Amigos del pueblo sirio" para lanzar un nuevo mensaje contra el régimen de Bachar Al Asad con vistas a que acepte un órgano de gobierno transitorio.

Será la ocasión para dar un nuevo paso para la aplicación del plan acordado en Ginebra el pasado 30 de junio, bajo la tutela del enviado especial de la ONU, Kofi Annan, que juzga que es imprescindible una transición para detener el conflicto en el que está sumida Siria desde marzo de 2011.

La reunión acogerá a un centenar de representantes estatales y de organizaciones internacionales pero no contará con la presencia China ni de Rusia, países que sin entrar en detalles han hecho saber que no querían participar.

Sí acudirá, en cambio, una "amplia representación" de la oposición siria, con la que Francia asegura compartir su opinión tanto de que Al Asad debe abandonar el poder y como de que "no tiene ningún hueco" en el proceso de transición que se debe emprender.

La nueva tentativa de poner fin a la represión ejercida contra la población siria llega en un momento en que los combates entre el Ejército y grupos rebeldes armados no muestran ningún signo de cese, con más de 60 muertos solo este miércoles.

La conferencia es la tercera reunión ministerial que mantienen los integrantes de ese grupo, tras las celebradas en Túnez y en Estambul, a las que siguieron también en París varios encuentros sobre el seguimiento de las sanciones impuestas.

Según el anuncio de la diplomacia francesa, el objetivo es "movilizar a todos los Estados y organizaciones que quieran aportar su apoyo al pueblo sirio en estos momentos en que la situación humanitaria y la seguridad se están agravando y en que la represión persiste".

El ministro francés de Exteriores, Laurent Fabius, ha avanzado que aspira a lograr resultados "concretos" en el apoyo a la oposición y a nivel humanitario y político.