Un indígena murió y otras seis personas resultaron heridas en un choque con la policía en una región remota del sur donde los nativos retienen a cinco funcionarios de una minera canadiense de la que exigen su salida, informaron las autoridades.

"Lastimosamente ha fallecido un comunario y entre los heridos hay tres policías y tres indígenas", dijo el viernes el gobernador de la provincia de Potosí Félix Gonzales.

El representante del Defensor del Pueblo, René Arroyo, confirmó el fallecimiento de José Mamani, de 46 años, pero no precisó las causas.

Un informe preliminar del gobierno concluyó que la muerte se debió a mal manejo de dinamita, dijo el ministro de Gobierno, Carlos Romero. Añadió que un efectivo policial esta como "desaparecido".

"Los policías fueron atacados con piedras y en esas circunstancias un policía se habría separado. Aún no sabemos si esta secuestrado o que le pasó", dijo Romero en rueda de prensa.

Damián Colque, dirigente indígena en la zona, dijo a la emisora Erbol que Mamani murió de un disparo. El ministro de Trabajo Daniel Santalla declaró a esa emisora desde el lugar de los hechos que han pedido la presencia de un forense para determinar el calibre del proyectil.

"Lamentamos lo sucedido, debemos superar los conflictos mediante el diálogo y hemos visto que hay la misma predisposición en los comunarios", dijo Santalla.

El choque se produjo el jueves en la tarde en una comunidad quechua en momentos en que autoridades y comunarios iniciaban una negociación en un poblado vecino para la liberación de cinco funcionarios que trabajan para la canadiense South American Silver que explora en la zona un rico yacimiento de plata, oro e indio.

El médico Esteban Cruz, de un hospital en la población más cercana, informó a radio Fides que atendieron a cuatro heridos de bala producto del choque ocurrido ayer con la policía.

Romero explicó que los indígenas tienen fusiles Mauser.

El portavoz de la compañía Gonzalo Gutiérrez dijo a la AP que el viernes irá a la zona el ministro de Gobierno, Carlos Romero, para encabezar las negociaciones.

El centro de la disputa es el ayllu (comunidad) quechua de Mallku Khota, a 340 kilómetros al sur de La Paz. Algunas comunidades apoyan la permanencia de South American Silver pero otras demandan la salida de esa empresa en prevención de posibles daños ambientales.

Los conflictos detonaron en mayo cuando comunidades rivales se enfrentaron a golpes y una de ellas tomó de rehenes a dos policías que resguardaban la empresa. El gobierno apresó al dirigente indígena Cancio Rojas por haber instigado a la violencia.

Hace ocho días los comunarios retuvieron a dos ingenieros de la empresa y el lunes tomaron otros tres rehenes, funcionarios que trabajan para la canadiense, para exigir la liberación de Rojas y la atención de sus demandas.

El gobierno envió un contingente policial que no pudo ingresar hasta la zona en conflicto debido a que los indígenas cortaron los ingresos y mantienen un cerco humano a varios kilómetros de Mallku Khota.

South American Silver no está explotando minerales en la zona, sólo realiza trabajos exploratorios, explicó Gutiérrez.

El ministro de Minería Mario Virreira denunció la semana pasada que los nativos no están motivados por razones ambientales sino que quieren tener el control del yacimiento. El gobierno dijo que los recursos naturales son del Estado.

Las buenas cotizaciones de los minerales, segundo rubro de exportaciones, han disparado disputas similares en varias zonas del país y han alentado la invasión de minas sin que el gobierno pueda desalojar a los invasores por temor a choques armados.