Por años, Oliver Stone ha fumado marihuana de todo el mundo, de Vietnam a Tailandia, pasando por Jamaica y Sudán del Sur. Sin embargo, el cineasta cree que la mejor hierba se produce en Estados Unidos y que su legalización podría ser una gran industria para los contribuyentes de este país.

"Hay hierba buena en todas partes del mundo, pero por Dios, los estadounidenses son brillantes", dijo Stone, de 65 años, en una entrevista reciente. "Se puede hacer, se puede hacer de manera legal, segura y sana y se pueden cobrar impuestos para que el gobierno pague por educación y cosas así. También se puede ahorrar mucho dinero al no mandar chicos a la cárcel".

"Savages", la película más reciente de Stone tiene como protagonistas a Benicio Del Toro, Taylor Kitsch y Salma Hayek, quien interpreta a la despiadada jefa de un cartel mexicano de droga que busca controlar el tráfico de marihuana en California.

Hayek considera igualmente que la legalización de la marihuana sería algo lógico.

"Sí a la marihuana si se legaliza y se controla", dijo. "Algunas de las otras drogas que se venden legalmente son muy, muy peligrosas. Las drogas legales que tu doctor te puede recetar también te pueden matar lentamente".

La actriz mexicana temía que "Savages", que se estrena el viernes en Estados Unidos, pudiese convertirse en un sermón a favor de la legalización de la droga. Estaba complacida porque la película resultó una buena historia y en general mantiene la política fuera de ella.

El personaje de Hayek quiere controlar a dos narcos que siembran marihuana de calidad superior en California (Aaron Johnson y Kitsch). El puertorriqueño Del Toro es el sangriento lugarteniente de Hayek, John Travolta es un agente corrupto de la DEA, mientras que Blake Lively vive un triángulo amoroso con Johnson y Kitsch al momento de ser secuestrada, lo que desata el conflicto entre ambas partes.

Stone, quien ha fumado marihuana desde que era un soldado de infantería en Vietnam a finales de la década de 1960, es famoso por mezclar la polémica y el drama en películas como "JFK", "Nacido el 4 de julio", "Wall Street" y "Nixon", las cuales conforman su saga sobre el ex presidente Richard Nixon, quien declaró la guerra contra las drogas hace 40 años. "Savages" podría ser la más emocionante que ha hecho.

La película también presenta un retrato ficticio de la violencia entre un cártel mexicano y los sembradores de marihuana en California, y en ese marco la legalización aparece como la opción más cuerda.

"Esa sería mi solución personal, pero como político lucharía primero por la despenalización, porque ese es el resultado colateral inmediato de este desastre en el que nos metimos. Es muy difícil salirse de una industria que produce 40.000 millones de dólares al año, como lo es la industria penitenciaria. Quizá genera más de 40.000 millones. Ellos lucharan con uñas y dientes para mantener esas prisiones tan grandes", dijo Stone.

"Es peor que la esclavitud, per capita. Entre la comunidad negra de Estados Unidos es una forma de esclavitud porque ponen en prisión a una gran parte de la gente, destruyen su vida, embrutece a nuestra cultura. ¿Y todo por qué? La marihuana es mucho menos dañina que el tabaco y los medicamentos de venta bajo receta en muchos casos, el alcohol definitivamente es mucho peor. Esta ola puritana comenzó con Nixon, era un asunto político para él y todo se ha empeorado. Es como el Pentágono, no lo puedes detener".

Stone ha ganado dos premios Oscar al mejor director por "Nacido el 4 de julio" (1989) y "Pelotón" (1986), la cual también obtuvo el premio a la mejor película.

Desde mediados de la década de 1990 ha tenido una carrera irregular con éxitos de crítica como "Alexander" ("Alejandro Magno") y resultados modestos en taquilla como "W." ("Hijo de... Bush"), "World Trade Center" ("Las torres gemelas") y "Wall Street: Money Never Sleeps" ( "Wall Street 2: El dinero nunca duerme").

Por su hermoso paisaje del sur de California, su humor negro y su incansable acción, "Savages" podría tener un atractivo más comercial que todo lo que ha hecho Stone en décadas. Aunque la película no sermonea, le ha dado a Stone un foro para ser el abogado del diablo colocándolo incluso en la portada de la revista sobre marihuana High Times fumándose un cigarro de hierba.

"Es Oliver Stone por justa razón. No hay filtros, él es quien es y admiro eso", dijo Kitsch. "A final de cuentas, a lo que uno se enfrenta es a sí mismo, yo adoro eso. Me encanta ver a alguien que dice: 'Miren esta (grosería) película, es lo que hice. Tómenlo o déjenlo'. Esa es una cualidad de admirar, especialmente en esta industria".

Stone considera que su consumo de marihuana es parte de un régimen saludable.

"No me lastima", dijo. "Y como pueden ver sigo siendo funcional a mi edad. Mi mente se siente bien, quizá no soy el más inteligente de todos, pero realmente me siento competente".