El presidente Juan Manuel Santos reveló el jueves que ha aumentado el pie de fuerza para llegar a un total de 12.800 uniformados en el departamento de Arauca, en la frontera con Venezuela, y una de las zonas consideradas por el gobierno como madriguera de los grupos ilegales.

Santos además aprovechó para quejarse de que se haga política con la seguridad pública, en una abierta referencia a cuestionamientos de su predecesor Alvaro Uribe (2002-2010), quien permanentemente destaca lo que considera un creciente actuar de la guerrilla.

En el primer semestre del año fueron despachados hacia Arauca 1.800 uniformados para un total de más de 12.000, dijo Santos desde aquella localidad fronteriza, donde el martes pasado se cumplió un "paro armado" por parte del rebelde Ejército de Liberación Nacional (ELN), la segunda fuerza insurgente del país con unos 3.000 integrantes.

Las fuerzas armadas colombianas están integradas por más de 430.000 miembros. Nuevas brigadas no sólo han sido enviadas a Arauca, sino también a regiones como el norte del departamento de Cauca y el departamento de Nariño, ambos al suroeste del país, de los más conflictivos y que son calificados por el gobierno como las madrigueras de las guerrillas y grupos criminales.

El gobernador de Arauca, Facundo Castillo, dijo que aunque no hubo civiles muertos o heridos, comercios y transportistas sí paralizaron sus labores por temor a represalias de la guerrilla, que hizo conocer a la población en panfletos durante el fin de semana, que deberían suspender sus actividades por el paro.

Tradicionalmente durante esos paros el comercio puede sufrir ataques y los buses suelen ser quemados si la guerrilla los sorprende laborando.

Castillo indicó que el paro --en ocasión del 48 aniversario de fundación del ELN-- se cumplió parcialmente en los siete municipios del departamento porque a pesar de la seguridad y el despliegue de la fuerza pública "la comunidad siente miedo y teme represalias".

El gobernador, en conversación telefónica, dijo que a pesar de los refuerzos enviados este año, busca que el gobierno despache más policías hacia zonas del departamento que, aunque no son municipios, son localidades que han ido creciendo en su número de pobladores.

El departamento, aseguró, tiene unas 300.000 habitantes y hay presencia del ELN y las rebeldes Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), la guerrilla más grande del país, con unos 9.000 miembros.

"Estos mal llamados paros armados son actos terroristas y lo que quieren quienes lo promueven es infundir miedo en la población", dijo Santos en una breve declaración tras reunirse con las autoridades civiles de Arauca y la cúpula militar nacional.

Al menos 50 rebeldes han sido abatidos y 14 militares han muerto en estos seis meses en Arauca en distintos incidentes armados, añadió Santos en el acto, transmitido en vivo por la televisora oficial Señal Colombia.

"La orden mía a los comandantes es perseverar, vamos en la dirección correcta...pero no hemos ganado todavía, por eso tenemos que perseverar...hasta vencer", añadió el mandatario.

Y a pesar de que "sí hay actos terroristas, bombas aquí, bombas allá...estamos avanzando", aseguró.

"Toda iniciativa de cualquier grupo en contra del terrorismo es bienvenida, pero lo que no es aceptable bajo ningún aspecto...es que el terrorismo sea utilizado como causa política, como una causa electoral, eso lo rechazamos de plano", dijo. En la jornada, sectores conservadores encabezados por Uribe lanzaron un llamado "frente contra el terrorismo" y que aseguran que no es un partido, sino un foro de discusiones.