Rihanna demandó el jueves a sus ex contadores en Nueva York, a quienes responsabilizó por la pérdida de decenas de millones de dólares de sus giras de conciertos.

La demanda presentada en una corte federal de Manhattan dice que los contadores llevaban un registro deficiente de sus cuentas y no le recomendaron que recortara sus gastos cuando su gira de 2009 estaba perdiendo dinero; además de que los culpa por una auditoria que realiza actualmente el Servicio Federal de Rentas Internas (IRS por sus siglas en inglés) a las declaraciones de la cantante.

Rihanna solicitó indemnización por un monto no especificado de la firma Berdon LLP, con sede en Nueva York, y dos contadores. La empresa no emitirá comentarios de momento, dijo una vocera de Berdon.

La cantante presentó la demanda bajo su nombre verdadero, Robyn Fenty, y alegó a través de sus abogados que los acusados dejaron que se le escaparan decenas de millones de dólares en ingresos cuando lanzó cuatro giras nacionales e internacionales en un periodo de cinco años.

En el caso de la gira "Last Girl on Earth" de 2009, Rihanna se enteró que había generado "pérdidas significativas" a pesar de tener ingresos considerables. Los acusados se habían embolsado 22% de los ingresos totales de la gira, mientras que le pagaron a Rihanna sólo 6%, según la demanda. El documento agrega que las prácticas de contabilidad inusuales de Berdon, como pagarse un porcentaje del ingreso neto de la gira por comisión, no llevaron a que se "aconsejara" a Rihanna reducir los gastos o poner en marcha controles financieros apropiados.

La demanda también sostiene que la práctica de pagarse comisiones por los ingresos no es regular en el manejo de contabilidad y finanzas, además de que esto crea un conflicto de interés.

La firma de contabilidad también fue señalada por una auditoría de la IRS por las declaraciones de impuestos de la cantante, cuyos abogados afirman que la obligaron a gastar recursos sustanciales para corregir los errores resultantes de la negligencia de los contadores.

Según la demanda, la cantante contrató a los contadores en 2005 cuando era una chica de 16 años recién llegada de Barbados para comenzar su carrera en Estados Unidos. Rihanna dijo que incumplieron en múltiples ocasiones sus acuerdos, incurrieron en mala conducta profesional y se pagaron a sí mismos una cantidad excesiva de comisiones, crearon entidades financieras sin importar su efecto en sus impuestos y no pudieron documentar sus ingresos y egresos, ni tampoco implementar un presupuesto correcto.

La demanda acusa igualmente a la empresa por la compra de una casa nueva que realizó la cantante en 2009, pues afirma que un encargado de finanzas competente le habría dicho que la gira de conciertos estaba perdiendo dinero y no le recomendaría adquirir una propiedad tan costosa en ese momento.

El año pasado Rihanna demandó a una empresa de bienes raíces en Los Angeles por la compra de una casa de 6,9 millones de dólares en 2009. La cantante argumentaba que tenía defectos estructurales graves que la hacían inhabitable.