La secretaria de estado norteamericana, Hillary Rodham Clinton, encomió el viernes las crecientes deserciones entre los colaboradores inmediatos del presidente sirio Bashar Assad en momentos en que Estados Unidos y sus aliados reclamaban una vez más sanciones contra el régimen sirio.

Frustrada por la parsimonia de la diplomacia, Clinton censuró a Rusia y China por no acompañarlos.

En su mensaje en una conferencia de 100 naciones en París, Clinton dijo que "los allegados al régimen y el sistema militar están empezando a votar con los pies" al abandonar la dinastía Assad de cuatro décadas. Habló después que funcionarios occidentales anunciaron que un alto asistente de Assad, el brigadier general Manaf Tlass, había salido de Siria.

"Los que tienen el mayor conocimiento sobre las acciones y crímenes de Assad se están alejando", dijo Clinton a la prensa. "Creemos que es un acontecimiento muy promisorio. También plantea interrogantes a quienes permanecen en Damasco y que todavía apoyan el régimen".

La salida de Tlass de Siria fue buena noticia para Estados Unidos y sus aliados europeos y árabes después de una nueva reunión del grupo "Amigos de Siria" que demostró la inhabilidad de la comunidad internacional para poner fin a 16 meses de brutal represión gubernamental y guerra civil que ha matado a unas 14.000 personas, según activistas.

La deserción de Tlass, un miembro de la Guardia Republicana de elite e hijo de un ex ministro de defensa, es la primera grieta importante en el círculo íntimo del régimen, que había permanecido en gran medida unido a lo largo de todo el levantamiento.

Tlass no ha hablado públicamente desde su deserción y su paradero se desconoce, aunque el canciller francés Laurent Fabius anunció que el general viajaba a Francia, donde vive su hermana. Fabius después se retractó y dijo que no estaba seguro sobre el destino final de Tlass.

Aun los más allegados a él "empiezan a darse cuenta de que no pueden apoyar a un carnicero como el señor Bashar Assad", afirmó Fabius.

Hassem Hashimi, un miembro del Consejo Nacional de oposición, afirmó que la deserción podía abrir más grietas en la base de poder de Assad. "La deserción de Tass podría estimular a mucha gente en posición similar a hacer lo mismo", dijo a la Associated Press en París.

Como hijo del ministro de defensa Mustafa Tlass, el general era miembro de la aristocracia del Partido Baath, integrante de una clase privilegiada que floreció durante la dinastía Assad. También era una de las figuras suníes más importantes en el régimen sirio dominado por los alauitas.

"No tengo dudas sobre el resultado. Sabemos que el régimen de Assad caerá", dijo Clinton. "La cuestión es cuánta gente más tendrá que morir antes de que eso ocurra".