El fiscal general de Costa Rica, Jorge Chavarría, confirmó hoy que se encuentra abierta una investigación contra el segundo vicepresidente, Luis Liberman, y el ministro de Educación, Leonardo Garnier, por haber firmado cartas de referencia a una colaboradora que ganó contratos estatales.

Chavarría dijo a periodistas que se trata de una investigación de "oficio" que se abrió luego de que el pasado 27 de junio la Procuraduría de la Ética señaló en un informe confidencial a los funcionarios por faltas éticas al firmar las cartas.

El fiscal explicó que aún no se ha llamado a declarar ni a Liberman ni Garnier, dos de los funcionarios de más confianza para la presidenta, Laura Chinchilla.

El informe de la Procuraduría de la Ética, entregado a la presidenta Chinchilla, indica que las misivas suponen violaciones a los principios éticos de objetividad, integridad, imparcialidad, rectitud y liderazgo.

Sin embargo, ese mismo día Chinchilla descartó tomar acciones en contra de sus funcionarios, pues consideró que redactaron las cartas "de buena fe", que "no existió dolo ni culpa grave" y que "no se trata de faltas graves a la ética".

Este caso se relaciona con la empresa Procesos, Investigación y Asesoría CA, fundada en 1998 por la experta en ciencias políticas Flor Isabel Rodríguez y su esposo, Fernando Herrero, quien fue hasta abril pasado ministro de Hacienda del actual Gobierno.

Liberman y Garnier signaron cartas a favor de la empresa en un proceso de contratación de una asesoría en comunicación para la Refinadora Costarricense de Petróleo (Recope) el año pasado, el cual la firma ganó.

El ministro Garnier ha dicho a la prensa que la carta que firmó fue "de referencia", la cual, según él, la ley estipula como obligatoria para certificar que una persona trabajó para el Estado.

Garnier aseguró a los periodistas que no está pensando en renunciar, que ha actuado apegado a la ley y que cuenta con la confianza de la presidenta Chinchilla para mantenerse en el cargo.

Por su lado, Liberman ha manifestado que seguirá en su cargo, que lo único que hizo en su carta fue dar fe de un buen trabajo, que no recomendó que la contrataran y que nunca supo para qué era la carta.

Los diputados opositores han mantenido durante esta semana paralizado el avance en el Congreso de proyectos económicos prioritarios para el Ejecutivo, como una señal de presión para exigir a Chinchilla la salida de Liberman y Garnier.