El español Jorge Lorenzo (Yamaha YZR M 1) y el australiano Casey Stoner (Honda RC 213 V) literalmente volverán a empezar el campeonato de MotoGP cuando sa acerca el ecuador de la competición y quizás por esa razón el resultado que ambos obtengan en el circuito alemán de Sachsenring puede marcar el ulterior desarrollo de la misma.

Lorenzo llevaba una primera parte del campeonato verdaderamente brillante, con cuatro victorias, tres de ellas consecutivas, y dos segundos posiciones como sus peores/mejores resultados, aunque eso fue hasta la apurada de frenada de Álvaro Bautista (Honda RC 213 V), al final de la recta de salida de Assen (Holanda).

Sin entrar en valoraciones y tampoco a responsabilizar a nadie, ese momento puntual representó mucho más que un simple percance de carrera, puesto que dejó el camino expedito al australiano Stoner para empatar en cabeza del campeonato con el español y ahora es cuando entra en escena el trazado de Sachsenring.

El circuito alemán es pequeño y "ratonero" con un perfil sinuoso en el que resultan bastante complicados los adelantamientos, aunque no de los más espectaculares y complicados es en la curva de izquierdas que da acceso a la subida a la línea de meta.

En pocas últimas vueltas ha cambiado el protagonista de la carrera en ese punto y, también, se han esfumado definitivamente las opciones de victoria o podio, al producirse una caída.

Además, el trazado de Sachsenring, sin disgustarle, no es una pista en la que Lorenzo haya logrado la victoria, si ha hecho grandes carreras y ha acabado en el podio pero nunca en lo más alto del cajón, aunque estuvo muy cerca en 2010, cuando la carrera hubo de ser detenida por la lluvia y al final acabó ganando Dani Pedrosa.

Y es Pedrosa, precisamente, uno de los pilotos a los que mejor se le da este trazado, incluso en mojado, puesto que suyas fueron las victorias de 2010 y también la de 2011, aunque su compañero de equipo y actual campeón del mundo, también ha estado en lo más alto del podio, si bien nunca como piloto de Honda, ya que su última victoria se remonta a 2008, cuando la logró sobre la Ducati Desmosedici que tantos quebraderos de cabeza le trae a Rossi.

El italiano Valentino Rossi también ha estado en lo más alto del cajón, precisamente la última temporada en la que consiguió ser campeón del mundo, pero mientras que en el caso de Lorenzo, Stoner o Pedrosa sus opciones a estar en lo más alto del cajón alemán no son descabelladas, se antoja harto complicado que el italiano pueda pisar esa zona una vez más.

Sus problemas con la Ducati no se solucionan y, lo peor de todo, es que parece que no encuentran en camino apropiado para ello y si a todo esto le unes que los neumáticos tampoco te echan una mano, como le sucedió en Holanda con el trasero, que no aguantó la carrera completa y perdió, la situación se complica aún más.

El estado del neumático trasero de la Ducati era ciertamente preocupante en Assen y lo único bonito de la situación fue el ejercicio de pundonor y profesionalidad que protagonizó el "Doctor", regresando a la pista con un neumático nuevo para poder acabar la carrera, aunque fuese en posiciones muy retrasadas.

Un trabajo mucho más ímprobo tendrá que hacer el español Álvaro Bautista, quien ya sabe desde donde saldrá en Alemania, desde la última posición por la sanción que le impuso Dirección de Carrera tras el percance con Lorenzo. Su potencial y el de su moto, si logra una buena puesta a punto durante el fin de semana, le pueden permitir entrar en el grupo elegido de los diez primeros, algo que ya de por sí sería un excelente resultado.

En el caso del británico Cal Crutchlow (Yamaha YZR M 1) o el estadounidense Ben Spies (Yamaha YZR M 1), muchas de sus opciones de futuro pasarán por los resultados que consigan en esta serie de carreras, sobre todo en el caso del americano, quien sobre una moto oficial de fábrica no termina de eclosionar como todos esperaban de él tras lograr brillantemente el título de campeón del mundo de Superbike en 2009.

En la nueva categoría CRT (Claiming Rules Team) la pelea la continúan protagonizando los dos pilotos de la escudería Power Electronics, el francés Randy de Puniet y el español Aleix Espargaró, que sobre sendas ART se disputan ese efímero título, aunque en Assen la partida la ganó el francés al rodar por los suelos el español.