La Comisión Ballenera Internacional (CBI) rechazó hoy la propuesta de elevar la cuota de caza aborigen de ballenas de Groenlandia para los próximos seis años, una decisión que generó el aplauso de los sectores conservacionistas.

Con 34 votos en contra, 25 a favor y tres abstenciones, la plenaria de la CBI denegó la propuesta de Dinamarca, a la que pertenece Groenlandia, de subir hasta 1.300 ballenas la cuota de caza aborigen para los próximos seis años.

El concepto de la caza de ballenas con fines de subsistencia aborigen genera mucha polémica en los sectores defensores del medio ambiente, que denuncian que en muchos casos enmascara la pesca comercial de las ballenas, que está prohibida.

Los países que defienden la política conservacionista en el seno de la CBI, entre ellos Panamá, Costa Rica y los otros latinoamericanos y caribeños integrantes del Grupo de Buenos Aires, rechazaron el proyecto danés, que suponía el incremento de la caza de las ballenas jorobada, aleta, minke y cabeza de arco en el Ártico.

Por el contrario, lo que apoyan la caza de esos mamíferos, entre ellos Japón, Corea del Sur y países africanos, apoyaron la propuesta.

Este año vence la cuota aprobada a Groenlandia para el período 2008-2012 de cazar para subsistencia aborigen hasta 190 ballenas al año, y no está claro el futuro inmediato de esa actividad en la isla, según explicaron a Efe ecologistas que participan en la reunión como observadores.

Algunos en el seno de la CBI argumentan que Groenlandia se ha quedado sin la cuota aborigen, ya que en la 64 reunión anual que comenzó el pasado lunes solo planteó ampliarla.

Otros señalan que los estatus de la Comisión permiten presentar más de una propuesta en la misma plenaria y que Dinamarca puede pedir antes que finalicen mañana las reuniones una renovación de la cuota actual.

Los sectores conservacionistas, entre ellos la Sociedad Mundial para la Protección Animal (WSPA, por sus siglas en inglés), aplaudieron la decisión de la Comisión Ballenera de negar la ampliación a la caza aborigen en Groenlandia.

"El voto de hoy ha sido una clara señal de que la CBI está avanzando hacia la protección de los cetáceos y honrando la prohibición de la caza comercial de ballenas internacional, la única prohibición global de la caza comercial de animales silvestres del mundo", afirmó Marcela Vargas, gerente de Programas de la WSPA para México, Centroamérica y el Caribe.

A juicio de Vargas, "mientras las empresas balleneras de Groenlandia "continúen vendiendo la carne de ballena en supermercados y restaurantes, llegando al sector turístico de Groenlandia, no puede considerarse" esa actividad "dentro de la definición de la caza de subsistencia de la CBI".

La Comisión aprobó el martes pasado con 48 votos a favor y 10 en contra la renovación de las cuotas de caza de ballenas con fines de subsistencia aborigen a Estados Unidos, Rusia y a la caribeña isla de San Vicente y Las Granadinas.

La WSPA acusó a San Vicente y Granadinas de presentar ante la Comisión información que no justifica el otorgamiento de esa cuota, lo mismo que Panamá y otros países.

"Panamá lamentó que la solicitud de San Vicente y Las Granadinas, en la cual hay dudas severas sobre su validez, no fuese separada" de las de Estados Unidos y Rusia, que cumplieron "los requisitos y han presentado toda la información a la Comisión", indicó el Ministerio de Relaciones Exteriores en un comunicado.

La CBI fue creada en 1946 y actualmente tiene 89 miembros.