Irak tiene "informaciones sólidas" de que milicianos de al-Qaida se infiltran de Irak a Siria para lanzar ataques, afirmó el canciller iraquí Hoshyar Zebari el jueves, y advirtió que la violencia podría sacudir a la región.

Zebari dijo que durante años Irak ha instado a Siria a contener el movimiento de combatientes suníes que se infiltraban de Siria a Irak para ayudar a los insurgentes.

"Ahora la dirección es a la inversa", agregó en una conferencia de prensa en Bagdad.

"Tenemos informaciones sólidas de que miembros de la red terrorista al-Qaida han ido a Siria", dijo sin entrar en detalles. "Nos preocupan principalmente las consecuencias, que grupos extremistas, terroristas, se arraiguen en países vecinos".

Zebari atribuyó un reciente brote de violencia en Irak a la crisis política de meses que ha afectado la nación. Los milicianos han lanzado ataques por lo menos cada tres días desde comienzos de junio, con un saldo de casi 300 muertos. Entre los blancos principales se cuentan los peregrinos chiíes, las fuerzas de seguridad y funcionarios del gobierno, a quienes los insurgentes suníes vinculados con al-Qaida atacan para desestabilizar el gobierno y provocar represalias entre las comunidades chií y suní.

El jueves, explosiones en las ciudades de Bagdad y Mosul mataron a por lo menos seis personas e hirieron a otras 17.

La policía dijo que una bomba en la casa de un funcionario iraquí mató a su esposa y dos hijas en la capital. Un alto funcionario del gobierno municipal, Ali Abdul-Amir, chií, fue herido junto con sus dos hijos en un ataque en el vecindario de Ghazaliya, de mayoría suní.

En Mosul, un atacante suicida detonó sus explosivos frente a una barbería frecuentada por policías y soldados. Las autoridades dijeron que hubo tres muertos y catorce heridos.

Aunque los ataques terroristas han acompañado a los iraquíes durante años, se han intensificado en las últimas semanas.