El general sirio Manaf Mustafa Tlas, comandante de una brigada de la Guardia Republicana y próximo a la familia Al Asad, ha huido a Turquía, informaron hoy a Efe fuentes de los rebeldes sirios, lo que supone un gran golpe para el régimen sirio.

Tlas, que por el momento no ha anunciado oficialmente su deserción, es hijo del exministro de Defensa Mustafa Tlas, que ocupó el cargo entre 1972 y 2003 y es considerado uno de los hombres de la vieja guardia del fallecido presidente Hafez al Asad.

El "número dos" del Ejército Libre Sirio (ELS), Malek al Kurdi, explicó por teléfono a Efe desde Turquía que Tlas llegó anoche y está previsto acuda en las próximas horas al cuartel que la cúpula rebelde siria tiene en ese país.

"Esta deserción significa que el régimen está en una situación de derrumbamiento y supone un giro importante en la marcha de la revolución y abre las puertas a mayores deserciones", aseguró Kurdi.

Por su parte, la web de noticias Syriasteps, citando a una fuente de seguridad de alto nivel, señaló que la huida de Tlas se produjo después de que el general descubriera que los servicios de inteligencia poseían informaciones sobre sus contactos en el extranjero y su supervisión de operaciones terroristas dentro de Siria.

La fuente agregó que Tlas estaba vigilado por los servicios secretos sirios y se había retirado de sus funciones como comandante de la brigada 105 de la Guardia Republicana hace un año.

La Guardia Republicana es un cuerpo de élite del Ejército sirio comandada por Maher al Asad, hermano menor del presidente Bachar al Asad, y se le responsabiliza de llevar a cabo las mayores operaciones de represión contra la oposición.

Hace tres días, un total de 85 soldados del ejército sirio, entre ellos un general y 14 militares de alto rango, llegaron a Turquía acompañados por sus familias a través del paso fronterizo de Reyhanli.

Según informó la agencia de noticias turca Anadolu, entre los uniformados sirios hay un general, un coronel, un teniente coronel, cuatro mayores, siete capitanes y un teniente, además de decenas de militares de menor rango.

Este es el grupo más amplio de uniformados que ha huido de Siria a Turquía desde que comenzara la revuelta popular en ese país en marzo de 2011.

En total, la autoridades turcas aseguran que el número de refugiados sirios, militares y civiles, supera ya las 34.000 personas.