Un general en retiro de la Policía Nacional colombiana acusado de recibir incentivos para ayudar a las bandas de narcotráfico en su país compareció por primera vez el jueves ante un tribunal estadounidense.

Mauricio Santoyo Velasco fue jefe de seguridad del entonces presidente colombiano Alvaro Uribe y también comandante de una unidad antiterrorista en Medellín.

Pero los fiscales estadounidenses dicen que durante casi una década recibió una serie de sobornos que perjudicaron los esfuerzos contra el narcotráfico en Estados Unidos y Colombia.

En una audiencia inicial el jueves en Alexandria, el abogado defensor John Zwerling renunció al derecho de su cliente de una audiencia de detención. Agregó que, aunque su defendido fuese liberado de reclusión penal, sería detenido inmediatamente por las autoridades de inmigración.

Santoyo es acusado de conspirar para exportar cocaína a Estados Unidos en unión con jefes del narcoparamilitarismo colombiano. Fue jefe de seguridad de Uribe de 2002 a 2006.

El caso de Santoyo ganó la atención colombiana no sólo por tratarse de un oficial, sino por el cargo que ocupó en el gobierno de Uribe. Críticos del ex mandatario mantienen que es poco probable que Uribe desconociera las sospechas sobre presuntas ilegalidades cometidas por el ex general.

Tanto Uribe como ex ministros de Defensa y ex directores de la Policía Nacional han dicho que para el momento en que Santoyo fue recomendado para ascender a general, en listas que debe aprobar el Congreso, desconocían reportes de presuntas irregularidades.