España consiguió el jueves subastar bonos a mediano plazo por un total de 3.000 millones de euros (3.800 millones de dólares), la primera venta pública de deuda desde que los líderes de la Unión Europea acordaron la semana pasada aplicar nuevas medidas para ayudar a los países con problemas financieros.

Hubo buena demanda, lo cual ayudó al Tesoro a obtener el objetivo fijado de entre 2.000 y 3.000 millones de euros en la subasta de bonos a pagar en tres, cuatro y 10 años.

Pero los inversionistas cobraron un precio: la tasa de interés en la venta de 747 millones de euros en los bonos de referencia a 10 años subió a 6,43%, desde 6,04% en la última subasta de este tipo el 7 de junio. Fue la más elevada desde noviembre del año pasado.

Sin embargo, la tasa en los bonos a tres años cayó del 5,5% al 5,1%, mientras que la de los bonos a cuatro años fue de 5,54%, un incremento en comparación con el 5,36% el 7 de junio.

La cumbre europea de la semana pasada fue percibida como una victoria para España e Italia porque los líderes del euro acordaron permitir que el fondo permanente de rescates recapitalice directamente a los bancos en problemas, en lugar de hacerlo a través de los gobiernos, lo que aumentaría las cargas de deuda de éstos.

En el mercado secundario, los bonos españoles a 10 años se cotizaban en 6,49%, un incremento de 16 puntos base en el día.