La policía desalojó el jueves a indígenas amazónicos que acamparon varios días cerca del palacio presidencial en protesta por una carretera que el presidente Evo Morales proyecta construir por medio de una reserva natural.

Agentes utilizaron gases lacrimógenos y chorros de agua para dispersar y desbaratar las carpas de casi un centenar de indígenas, entre los que había niños y mujeres, según se constató en el lugar.

El jefe de la policía local, coronel Rosalio Alvarez, declaró a periodistas que los agentes que resguardan los ingresos a la casa de Gobierno fueron "agredidos con palos y piedras" por mujeres que el jueves marcharon en apoyo de los nativos.

El dirigente de la Confederación de Pueblos Indígenas del Oriente Boliviano, Adolfo Chávez, catalogó el desalojo como "un acto de intolerancia del gobierno. Pero vamos a resistir y no nos marcharemos".

Los indígenas caminaron dos meses desde sus aldeas hasta La Paz para rechazar la carretera que proyecta atravesar el Territorio Indígena del Parque Nacional Isiboro Sécure (TIPNIS) en el centro del país e instalaron un campamento hace una semana cerca del palacio presidencial para presionar a Morales a que los reciba para exponerles sus argumentos.

Dos ministros de Morales se reunieron el miércoles con otros líderes indígenas de la zona que apoyan la construcción de la ruta.

El mandatario que es de origen aymara mantiene apoyo de organizaciones indígenas de la zona andina, aunque el proyecto vial representó el distanciamiento de otros grupos étnicos del país.