En medio de vítores y ovaciones, los científicos del acelerador de partículas más grande del mundo diner el miércoles haber descubierto "la piedra angular faltante de la física", una nueva partícula subatómica llamada bosón de Higgs, que podría ayudar a explicar por qué la materia tiene masa.

La existencia del bosón de Higgs fue teorizada por primera vez en la década de 1960, y fue buscado por al menos dos generaciones de físicos con la creencia de que ayudaría a configurar nuestra comprensión de cómo comenzó el universo y cómo se interrelacionan todos sus componentes más elementales.

Durante el anuncio del hallazgo en términos muy técnicos a cargo de dos equipos independientes que en conjunto sumaban más de 5.000 investigadores, el estruendo de aplausos y ovaciones rompieron el habitual silencia de los corredores de la Organización Europea para la Investigación Nuclear (CERN, por las siglas en francés de su nombre provisional). Hubo lágrimas en los ojos de aquellos físicos que han dedicado su vida a la búsqueda de la partícula.

La nueva partícula al parecer comparte muchas de las mismas propiedades que predijeron el físico escocés Peter Higgs y otros investigadores, y es quizá el logró más importante en la CERN desde que ésta fue fundada en 1954 en las afueras de Ginebra, a lo largo de la frontera entre Suiza y Francia.

Rolf Heuer, director de la CERN, indicó que la partícula subatómica recién descubierta es un bosón, pero no quiso afirmar que sea el mismísimo bosón de Higgs, una distinción fundamental.

"Como profano, creo que lo logramos", declaró ante la feliz multitud. "Tenemos un descubrimiento. Hemos observado una nueva partícula que concuerda con un bosón de Higgs".

El bosón de Higgs, que hasta ahora ha sido una partícula teórica, es considerado clave para comprender por qué la materia tiene masa, que se combina con la gravedad para darle peso a los objetos.

La idea es parecida a la gravedad y a su descubrimiento por Isaac Newton: la gravedad estuvo allí todo el tiempo antes de que Newton la explicara. Se presume que el bosón de Higgs también ha estado ahí siempre. Y ahora que los científicos han visto algo muy similar al bosón de Higgs, pueden darle nuevos usos a ese conocimiento.

El acelerador de partículas de la CERN, llamado Gran Colisionador de Hadrones, fue construido a un costo de 10.000 millones de dólares. El dispositivo envía protones a una velocidad cercana a la de la luz, en un túnel subterráneo circular de 27 kilómetros (17 millas) de circunferencia para producir colisiones de alta energía.

Los residuos de las colisiones pueden proporcionar pistas sobre la materia oscura, la antimateria y la creación del universo, que de acuerdo con las teorías de muchos, ocurrió tras una explosión gigantesca conocida con la Explosión Primordial (o Big Bang).

La mayoría de las partículas resultantes de las colisiones existen sólo por muy breves fracciones de segundo. Sin embargo, el hallazgo de un bosón similar al de Higgs había constituido uno de los desafíos más grandes en la física: De unas 500 billones de colisiones, sólo unas cuantas decenas resultaron en "eventos" con datos significativa, afirmó Joe Incandela, de la Universidad de California en Santa Barbara, director del equipo llamado CMS de 2.100 científicos.

Cada uno de los equipos confirmó el miércoles que habían "observador" una nueva partícula subatómica, un bosón. Heuer dijo que el hallazgo era "muy probablemente un bosón de Higgs, pero tenemos que descubrir qué clase de bosón de Higgs es".

Los aplausos acompañaban a las palabras de los líderes de los equipos mientras presentaban sus evidencias.

"Gracias, naturaleza", dijo en broma Fabiola Gianotti, física italiana que encabeza el equipo llamado ATLAS, que tiene 3.000 científicos.

Después, Gianotti dijo a la prensa que el modelo ordinario de la física continúa incompleto porque "el sueño es encontrar una teoría definitiva que explique todo. Estamos muy lejos de eso".

Incandela dijo que era prematuro decir en forma definitiva si la partícula era exactamente la misma que habían concebido Higgs y otros, quienes propusieron la existencia de un campo de energía en el que las partículas interactúan con una partícula crucial, el bosón de Higgs.

Higgs, quien fue invitado a estar en la audiencia, dijo que el hallazgo del miércoles parecía estar cerca de lo que predijo.

"Es increíble que esto haya ocurrido mientras estaba vivo", dijo, y afirmó que el descubrimiento era un enorme logro para el colisionador.

Afuera de la CERN, el anuncio daba la vuelta al mundo con la velocidad y energía de la propia partícula. En entrevista con la BBC, Stephen Hawking, el físico más famoso del mundo, dijo que Higgs merecía el Premio Nobel. Hawking recordó que había apostado con otro científico que el bosón de Higgs jamás sería encontrado.

"Parece que acabo de perder 100 dólares", señaló.

Marc Sher, profesor de física en el Colegio William & Mary, dijo que la mayoría de los observadores concluyeron en diciembre que pronto sería encontrado el bosón de Higgs, aunque él estaba "todavía algo pasmado de los resultados".

La frase "Partícula de Dios" fue acuñada por el físico Leon Lederman, ganador del Premio Nobel, pero es empleada por los profanos, no por los físicos, como una manera más fácil de explicar la teoría.

La celebración del miércoles correspondió principalmente a los investigadores que exploran los niveles más profundos de la ciencia de las partículas.

Sin embargo, la búsqueda de la partícula tuvo repercusiones positivas en las personas ajenas a la ciencia: contribuyó al desarrollo de la internet.

Los científicos de la CERN utilizaron la internet primordial para el intercambio de información, y el vasto poder informático necesario para procesar los que producía el colisionador atómico también impulsó el desarrollo de la llamada computación en nube, que hoy se abre paso en los servicios populares de internet.

Los avances en la energía solar, la generación de imágenes para diagnóstico médico y la terapia con protones utilizada en la lucha contra el cáncer también derivaron del trabajo de los físicos que estudian las partículas en la CERN y otras latitudes.

La última pieza no descubierta del modelo ordinario de la física podría ser una variante del que pronosticó Higgs o algo más que cambie enteramente la forma como los científicos conciben el proceso de la formación de la materia, señaló Incandela.

"Este bosón es algo muy profundo que hemos encontrado", señaló. "Nos estamos acercando al tejido del universo en una forma como nunca lo habíamos hecho. Es como si hubiéramos completado la historia de una partícula... Ahora hemos alcanzado el borde de la exploración", apuntó.

El descubrimiento es tan fundamental para las leyes de la naturaleza, dijo Incandela, que podría abrir una nueva era de tecnología y desarrollo de la misma manera que las leyes de la gravedad de Newton contribuyeron a las ecuaciones elementales de la mecánica, la cual hizo posible la revolución industrial.

Por el momento, "no imagino en donde se aplicará", agregó. "Estamos hablando de algo cuyas implicaciones desconocemos y que tal vez no tendrá una aplicación directa durante siglos".

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