La ciudad de Pamplona, en el norte de España, tiene todo a punto para abrir un año más, el seis de julio, los Sanfermines, una de las fiestas españolas más universales.

Durante nueve intensos días, del 6 al 14 de julio, Pamplona se vestirá de blanco y rojo y recibirá a miles de visitantes llegados de todos los rincones de España y del mundo.

A las doce del mediodía del viernes 6 de julio, el "chupinazo", anunciará el comienzo de la fiesta en la plaza del ayuntamiento de la ciudad.

Como cada año, en un ritual seguido por televisión desde varios países, a las 8 de la mañana (las 06.00 GMT), el próximo sábado comenzarán los encierros que dieron fama mundial a estas fiestas.

Los 800 metros que separan los corrales de Santo Domingo de la plaza de toros serán recorridos a velocidad de vértigo cada mañana, hasta el 14 de julio por centenares de "mozos" delante de las reses que serán lidiadas horas después.

La emoción de los encierros y las corridas de toros, unida a los múltiples actos programados, ayudarán esos días a olvidar a los asistentes la crisis económica que sufre España, según el alcalde de Pamplona, Enrique Maya.

"Si alguna fiesta es para momentos de crisis, esa es San Fermín, con infinidad de actos en la calle y en la que se puede disfrutar mucho con un gasto controlado", declaró a Efe Maya, nacido en Montevideo, y que llegó a España con solo tres años.

El regidor recomienda a los turistas "los encierros, que no se puede perder nadie; también es impresionante el chupinazo, aunque para alguien que viene de fuera meterle en la Plaza Consistorial es complicado; una corrida de toros, por supuesto; el ambiente de las peñas y la calle...".

Entre los extranjeros más asiduos a estas fiestas destacan los estadounidenses, junto a los franceses, por su proximidad geográfica, aunque también acuden un gran número de británicos, italianos, alemanes y de países de Latinoamérica.

Según Maya, en los Sanfermines de 2012 tienen confirmada su asistencia los embajadores de Chile y Nicaragua.

Un visitante ilustre del pasado que contribuyó a hacer universalmente famosos los Sanfermines fue el escritor estadounidense Ernest Hemingway, con su novela "The sun also rises" (1932) -traducida como "Fiesta"-.

Otros escritores como Orson Welles o Arthur Miller, además de personajes famosos como la actriz Ava Gardner o el torero y actor Mario Cabré, también disfrutaron en su momento de los Sanfermines.