El virtual candidato republicano a la presidencia de EE.UU., Mitt Romney, afirmó hoy que la reforma sanitaria impulsada por el presidente Barack Obama es un "impuesto" y no una "penalización", en referencia a la sentencia del Tribunal Supremo que respaldó su constitucionalidad.

"Aunque entiendo el desacuerdo, eso queda superado por el hecho de que la mayoría del Tribunal dijo que es un impuesto, y por lo tanto es un impuesto", afirmó Romney en un extracto de la entrevista que concedió a la cadena CBS.

"Concluyeron (los magistrados) que es un impuesto, y ahora los estadounidenses conocen que el presidente Obama ha roto una de las promesas que hizo. Dijo que no subiría los impuestos a los estadounidenses de clase media", señaló Romney, quien se encuentra en su casa de Nuevo Hampshire celebrando el 4 de julio con su familia.

Romney contradice así los comentarios realizados a comienzos de semana por su asesor Eric Fehrnstrom, quien aseguró que la multa a quienes no contraten seguro médico era una "penalización".

Según una mayoría de los jueces del Tribunal, el Legislativo no se excedió en sus competencias, porque la multa que impone a quienes no contraten un seguro médico no constituye una "penalización", sino "un impuesto", y el Congreso tiene autoridad para fijar los impuestos.

Contra todo pronóstico, el Supremo aceptó la semana pasada la constitucionalidad de la reforma, por 5 votos a 4, pero con un argumento distinto al utilizado por el Gobierno y el Partido Demócrata para defenderla.

La respuesta del Supremo constituyó un varapalo para los republicanos, que confiaban en la anulación pura y simple de la ley, pero les brindó al menos una vía para la crítica, pues permitía denunciar la reforma como una subida encubierta de los impuestos.

No obstante, otro problema añadido para Romney es que, cuando fue gobernador de Massachusetts, promulgó una ley que incluye el mismo tipo de multa para quienes no adquieran un seguro de salud, y esa legislación fue modelo para la reforma sanitaria promovida por Obama.

Romney rechazó hoy, de nuevo, que fuesen leyes similares.

"El mandato de Massachusetts era una penalización, así fue descrito por la legislatura del estado y por mi como gobernado, así que permanece como lo que fue", dijo el virtual candidato republicano.