La violencia en Honduras registró 49.269 muertes violentas entre 2000 y los primeros cinco meses de 2012, informó hoy el estatal Comisionado de los Derechos Humanos.

El organismo humanitario señala en un comunicado que un estudio de la actual situación que se vive en el país hace que el pueblo hondureño no sólo tenga que enfrentar la crisis económica, sino que también se debate en una crisis de inseguridad pública por las elevadas tasas de violencia.

El estudio del organismo humanitario que preside Ramón Custodio, indica que en 2004 Honduras registró 30,7 homicidios por cada 100.000 habitantes, tasa que aumentó a 86,5 en 2011, con la cual superó casi diez veces más la tasa mundial de 8,8 establecida por la Organización Mundial de la Salud en 2000.

"El país vive desde hace varios años en una situación de 'epidemia' debido a la elevada tasa de homicidios que registra año con año", agrega el informe.

También indica que aunque entre 2003 y 2005 disminuyeron las muertes violentas en comparación a los años entre 2000 y 2002, se incrementaron a partir de 2006, al extremo de duplicarse el número de víctimas en los últimos dos años.

La violencia en el país centroamericano sigue siendo uno de los problemas más graves que enfrenta el gobierno que preside Porfirio Lobo, quien en su campaña política prometió "trabajo y seguridad", lo que no ha podido cumplir a casi dos años y medio de su mandato de cuatro, que concluirá en enero de 2014.

Según el informe del Comisionado de los Derechos Humanos, "sólo en 2011, el número de muertes violentas ascendió a 7.104, es decir una víctima cada 74 minutos".

"Se estima que en los primeros cinco meses de 2012 alrededor de 2.819 personas perdieron la vida en forma violenta, un promedio de 563,8 mensuales o una víctima cada 78 minutos", destaca el informe.

De los 298 municipios que tiene Honduras, país con 8,2 millones de habitantes, alrededor de 250 registran tasas de homicidios por encima de la tasa mundial, señala el informe.

El organismo humanitario dijo que en Honduras el 80 % de las víctimas mortales con armas de fuego, blancas y otras contundentes, oscilan entre los 15 y 44 años, que constituyen parte de la población económicamente activa del país.

Desde hace muchos años, en algunos casos de criminalidad se han visto implicados elementos de la Policía Nacional, por lo que desde octubre de 2011 el gobierno inició un proceso de depuración de esa institución que, además, ha sido salpicada por múltiples denuncias de corrupción y violaciones a los derechos humanos. EFE