Los líderes caribeños inauguraron el miércoles la cumbre anual del bloque comercial de la Comunidad del Caribe (Caricom) buscando minimizar las preocupaciones de que el grupo formado por 15 naciones se está desintegrando.

La salud del Caricom, junto con el libre movimiento dentro de la región y el cambio climático, fueron los temas que destacaron en los discursos de inauguración, a pesar de que las relaciones externas de la región, en especial con Europa, fueron anunciadas como el principal punto de discusión de la cumbre.

La primera ministra de Jamaica, Portia Simpson-Miller, vertió agua fría a las recientes insinuaciones de que su isla podría dejar la Caricom tras las acusaciones de prácticas desleales de comercio hechas por Trinidad y Tobago.

Si la Caricom no existiese, "tendría que ser inventada", declaró la gobernante, ganándose aplausos. "Jamaica seguirá reiterando públicamente la importancia del movimiento de integración regional para el logro de nuestros objetivos nacionales de desarrollo y para el avance de nuestra región".

También exhortó a la Caricom a considerar permitir que trabajadores de todas categorías se muevan libremente dentro de la región bajo el programa Mercado y Economía Unica del Caribe.

El secretario general de la asociación Irwin LaRocque declaró enfáticamente que la "Caricom no está en crisis", y dijo que ahora es el momento de una mayor integración.

Las declaraciones llegan un año después de que surgieron reportes de que el bloque podría separarse dentro de tres años si no se reestructuraba. Entre las recomendaciones estaba que la Caricom debe generar más ingresos, obligar a las naciones a pagar las deudas pendientes y comprometerse a la aplicación de programas que los países miembros prometieron crear.