La Comisión Económica para América Latina y El Caribe (Cepal) advirtió hoy, en Quito, sobre la necesidad de que la región se prepare para afrontar un futuro cada vez más urbano.

Así lo señaló la secretaria ejecutiva de la Cepal, Alicia Bárcena, al inaugurar la reunión del Comité Especial sobre Población y Desarrollo, en la que dijo que "América Latina y El Caribe es la región más urbanizada del mundo en desarrollo".

Apuntó que más del 80 % de la población vive en ciudades y detalló que "uno de cada tres latinoamericanos vive en una ciudad de 20.000 o más habitantes".

La superficie ocupada por las ciudades se expande rápidamente "pero muy desordenadamente" y se crean periferias con menor acceso a servicios, pobres y vulnerables, advirtió al señalar que ello "agudiza la desigualdad y la exclusión".

Por ello comentó que el desafío radica en lograr que la urbanización se convierta en una oportunidad "para transitar hacia desarrollo sostenible con igualdad" y lograr un sistema de ciudades donde "se priorice el bien público por encima del interés privado".

Para Bárcena, se requiere planificación del desarrollo, dar un salto tecnológico de "grandes proporciones" y entender qué motiva a las personas moverse y cómo lo hacen.

Indicó que la migración rural-urbana, que fue masiva durante los años 80, ahora se ha reducido "considerablemente, pero sigue en expansión", lo que ha generado una gran desigualdad entre el campo y la ciudad.

Son los jóvenes y las mujeres los que más migran, lo que reduce la fuerza de trabajo en las zonas rurales. "La población rural está envejeciendo sin protección social", comentó al pedir que se "visibilice" el territorio rural.

La representante de la Cepal consideró que se requieren políticas públicas de desarrollo productivo para lograr una revolución industrial "con igualdad".

El presidente de Ecuador, Rafael Correa, recordó durante la inauguración de la reunión del Comité, que terminará el viernes, que "América Latina sigue siendo la región más inequitativa del planeta y sigue teniendo pobreza extrema pese a ser, tal vez, la región más rica en recursos naturales de todo el planeta".

Para el gobernante ecuatoriano la pobreza es el resultado de "sistemas perversos" y eliminarla es un "imperativo moral".

En el encuentro, centrado en el tema "población, territorio y desarrollo sostenible", Correa instó a evitar la explotación laboral.

También expresó su esperanza de que a través de la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur) y la Cepal se puedan elaborar políticas laborales regionales y establecer en algún momento salarios mínimos regionales.