La Autoridad Nacional Palestina (ANP) anunció hoy que pedirá la creación de una comisión internacional para investigar la muerte de Yaser Arafat, tras los nuevos indicios sobre su posible envenenamiento difundidos por la cadena de televisión catarí Al Yazira.

Las autoridades palestinas tratarán de que una comisión internacional investigue la muerte del histórico líder palestino en París en 2004, similar a la que investigó el asesinato del exprimer ministro libanés Rafic Hariri en 2005, declaró hoy el jefe negociador palestino y miembro de la OLP, Saeb Erekat, a la agencia de noticias palestina "Maan".

Erekat dijo que la ANP "aprecia la investigación realizada por Al Yazira" y consideró que ésta deberá seguir adelante para esclarecer los sucesos que llevaron a la muerte a Arafat.

Por su parte, el órgano de gobierno del partido Al Fatah, que Arafat lideró hasta su muerte, indicó a la agencia que el liderazgo palestino está dispuesto a cooperar con todas las partes para determinar las circunstancias del fallecimiento.

Asimismo, el movimiento islamista Hamás llamó a la creación de un comité nacional para reabrir la investigación y pidió a la ANP que facilite toda la información necesaria para acometerla.

Al Yazira difundió ayer una investigación sobre las circunstancias de la muerte de Arafat.

En ella se incluye un estudio del Instituto de Radiofísica del Hospital Universitario de Lausana (Suiza), cuyos resultados indicaron que el líder palestino podía haber muerto por envenenamiento con polonio 210, una sustancia altamente radiactiva encontrada en sus objetos personales.

El estudio duró nueve meses y se efectuó a la ropa, el cepillo de dientes e incluso a la emblemática "kufiya" (pañuelo palestino) de Arafat, donde al parecer se hallaron niveles anormales de polonio en los restos de sangre, sudor, saliva y orina presentes en estos objetos.

La cadena catarí pidió estos efectos personales a Suha, las viuda de Arafat, para tratar de aclarar el deceso del líder que, ocho años después, sigue envuelto en un halo de misterio, con teorías variopintas que van desde el envenenamiento (alimentario, por contacto físico o incluso a través de los oídos) hasta el sida, pasando por una cirrosis no vinculada al alcohol.

En noviembre de 2010, uno de los guardaespaldas de Arafat, Imad Abu Zaki, que escoltó al líder palestino desde 1988 hasta su fallecimiento, afirmó en una entrevista que este murió envenenado, pero no por una sustancia letal colocada en su comida.

Según Al Yazira, los científicos de Lausana han detectado ahora que en algunos casos los niveles de polonio 210 encontrados en las pertenencias de Arafat eran diez veces superiores a las de las muestras aleatorias usadas para comparar.

En otras pruebas, realizadas entre marzo y junio, se llegó a la conclusión de que entre el 60 y el 80 por ciento del polonio detectado no provenía de fuentes naturales.