Decenas de indígenas atacaron e incendiaron un puesto de avanzada policial en aparente represalia por la puesta en libertad de dos sospechosos en el reciente asesinato de un miembro de la tribu, informó el gobierno del estado selvático de Pará.

El cibersitio del gobierno estatal informó el miércoles que 50 indígenas de la tribu munduruku incendiaron el puesto en la ciudad de Jazareacanga el lunes por la noche.

El sitio dice que los cuatro policías en el puesto escaparon cuando atacaron los indígenas. De acuerdo con el portal, al parecer, los atacantes estaban indignados por la libertad que se otorgó a dos de los cuatro sospechosos en la muerte a puñaladas de un hombre de la tribu hace dos semanas.

El cibersitio atribuyó al inspector de policía Silvio Maues haber dicho que "la situación en la ciudad está bajo control".

Los llamados que se hicieron a la policía para pedir detalles sobre el incidente no recibieron respuesta.