El ministro francés de Exteriores, Laurent Fabius, advirtió hoy a Rusia de que si no se desmarca del régimen sirio de Bachar el Asad, que a su juicio está "condenado", corre el riesgo de "perder influencia" en la región.

"Nuestros colegas rusos deben entender que apoyando a un régimen condenado (...) corren el riesgo de perder influencia en esa parte del mundo", señaló Fabius en una conferencia de prensa conjunta con su homólogo británico, William Hague.

Añadió que "nadie les contesta" esa influencia "si ayudan a buscar una solución".

El ministro francés anunció que ya han anunciado su presencia el próximo viernes en París a la tercera conferencia del grupo de "Amigos del pueblo sirio" "más de 100 Estados, es decir al menos la mitad del mundo".

En esa cita, en la que Rusia no ha querido participar, habrá representantes de la oposición siria que "podrá manifestarse", afirmó antes de avanzar que se quiere trabajar en "una extensión de las sanciones" contra Damasco y en una respuesta "a las necesidades humanitarias".

Preguntado sobre la pertinencia de armar a la oposición, Fabius respondió que no se va a abordar "directamente", aun sabiendo que "hay países que aportan armas", algo que Francia lamenta porque "estamos contra la militarización del conflicto".

Insistió en que la conferencia del viernes servirá para exigir que Asad deje el poder, reafirmar el compromiso por la integridad de Siria y ayudar a la puesta en marcha de un proceso de transición.

"Hay que ejercer toda la presión posible sobre el régimen mortífero de Bachar el Asad", dijo.

Hague, en la línea del responsable diplomático francés, indicó que "Rusia tiene que entender que la situación en Siria va al colapso" y también que pese a las masacres que comete "no es capaz de controlar la situación".

"El régimen de Asad está condenado", añadió el ministro británico.

Insistió igualmente en la necesidad de aplicar la "hoja de ruta" del compromiso para una transición establecido el pasado sábado en Ginebra.

Se trataría de adoptar en la ONU una resolución más estricta para obligar a su cumplimiento. Fabius reconoció que no hay un plazo preciso para eso, pero añadió que se hará "rápidamente".