Cientos de miles de estadounidenses desde la región centro-norte hasta la costa central del Atlántico se preparaban para pasar el Cuatro de Julio tal como lo hicieron los fundadores del país en 1776, sin la comodidad de la electricidad ni del aire acondicionado.

Los apagones por las tormentas del viernes dejaron a muchos murmurando que el cumpleaños del país difícilmente sería una fiesta. Se cancelaron comidas al aire libre o se trasladaron a viviendas con electricidad. Muchos planes de vacaciones fueron alterados.

E incluso algunos a quienes se les había restaurado el servicio dijeron que el apagón les había mellado el entusiasmo para celebrar de la forma en que habían planeado.

Las tormentas del viernes llegaron en forma casi imprevista y dejaron a oscuras a tres millones de viviendas y negocios desde Virginia Occidental hasta Ohio e Illinois.

Las autoridades dijeron que 25 personas murieron, y en algunas áreas las compañías de electricidad estimaron que podría tomar hasta el fin de semana antes de que se pudiera restaurar el servicio a todos los usuarios. Más de 900.000 viviendas y negocios seguían a oscuras el miércoles en la madrugada.

Como resultado, las reparaciones tenían prioridad sobre las fiestas en muchas partes. Al menos cuatro espectáculos de fuegos artificiales fueron cancelados en Maryland a causa de los apagones, y las autoridades dijeron que no podían dedicar policías y bomberos a las festividades.

En Rockville, Maryland, las autoridades cancelaron la celebración porque árboles y cables derribados por los vientos bloqueaban dos de los tres accesos a la universidad donde se iba a realizar el espectáculo de fuegos artificiales.

En Gaithersburg, también en Maryland, el administrador municipal interino Tony Tomasello dijo que su ciudad, a unos 30 minutos al norte de Washington, canceló el espectáculo porque una compañía de electricidad está usando el sitio donde se iba a efectuar, una feria, como base para las operaciones de reparación.

"Todo el mundo está decepcionado. Nosotros estamos decepcionados", dijo Tomasello sobre el hecho de que se cancelara la celebración, y dijo que se reprogramará la fecha para llevarla a cabo.

Algunas personas afectadas por la tormenta estaban muy cansadas o frustradas como para pensar en fuegos artificiales, fiestas o paseos.

Dennis Andrews, de 62 años, de Ellicott City, Maryland, había planeado viajar a Myrtle Beach, Carolina del Sur. Pero después de pasar 14 horas cortando árboles que cayeron sobre su propiedad, Andrews, director de una compañía que renta equipo para construcción, decidió que en lugar de viajar se quedaría a descansar junto a la piscina.

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Los redactores de la Associated Press David Dishneau en Potomac, Maryland; Alex Domínguez en Ellicott City, Maryland; Vicki Smith en Morgantown, Virginia Occidental; y Michael Felberbaum, en Richmond, Virginia, contribuyeron a este artículo.