Una comisión del Senado acogió el miércoles el pedido de expulsión del senador opositor Demóstenes Torres por sus presuntos vínculos con una red de apuestas ilegales que infiltró diversas corrientes políticas en Brasil.

La Comisión de Constitución y Justicia votó por la unanimidad de sus 22 miembros presentes a favor del informe presentado por el senador Pedro Taques, que admitió la legalidad del pedido de expulsar a Torres, señalado por la policía como el brazo legislativo de una extensa red de corrupción.

El pedido de expulsión de Torres irá al plenario del Senado el 12 de julio para su votación definitiva. En caso de ser acogida, será la segunda vez desde el restablecimiento democrático en 1985 que el Senado expulsa a uno de sus miembros.

La semana pasada, la Comisión de Ética del Senado se pronunció también por la expulsión de Torres, quien fungía como líder del conservador partido Democratas.

Dicho partido lo expulsó en abril luego de que grabaciones de la policía revelaron contactos estrechos del legislador con la red de corrupción dirigida por el detenido Carlos Augusto Ramos.

Ramos, conocido como líder de un esquema de apuestas ilegales, creó una red de contactos con políticos en todo el país para obtener contratos a favor de empresas en las que tenía intereses, en particular la constructora Delta, que desarrolla obras en todo el país bajo contratos con gobiernos estatales y municipales.

Según las denuncias, Torres habría defendido los intereses de la red de corrupción en el Senado y a cambio habría recibido dinero y obsequios valiosos de parte de Ramos.

Torres ha recurrido al plenario del Senado para defender su inocencia y descalificar las informaciones policiales que lo vinculan a la red de Ramos.