El presidente de Colombia, Juan Manuel Santos, reveló hoy que estudia el retiro de la figura de la Vicepresidencia porque quedó "mal diseñada" y puede ser más "conveniente y menos costosa" la de la Designatura Presidencial.

En una entrevista publicada por el diario El Tiempo, Santos destacó la idoneidad del cargo de designado presidencial, que existió en Colombia entre 1844 y 1994 y del que él fue el último representante.

La Carta Magna de 1991 revivió y determinó las funciones de este cargo, que había sido eliminado en la reforma constitucional de 1910, y lo erigió como el segundo más alto en el Ejecutivo colombiano.

"Si hay ambiente para eso (anular la Vicepresidencia), lo hago", comentó el gobernante, que prefirió no pronunciarse sobre el escenario que plantearía una incapacidad permanente del vicepresidente, Angelino Garzón, quien se recupera de una isquemia cerebral en una clínica bogotana.

Santos destacó que el vicepresidente salió el viernes de la Unidad de Cuidados Intensivos (UCI) y añadió que "por respeto a la familia de Angelino" prefería no hablar sobre el proceso de elección de un nuevo vicepresidente.

Según la Constitución colombiana de 1991, la renuncia aceptada, muerte o incapacidad física permanente certificada por una autoridad sanitaria del vicepresidente pondría en manos del Legislativo la convocatoria de una sesión para elegir un nuevo representante en el cargo.

Esta designación es meramente política y pone como condición que el nuevo vicepresidente sea militante o dirigente del partido oficialista.

Garzón, de 65 años, fue sometido el pasado día 21 de junio a un "reposo cerebral" inducido a fin de evitar un posible deterioro del área afectada por la lesión, el mesencéfalo, que compromete funciones vitales, según los médicos.

El alto cargo colombiano había ingresado a la clínica con una infección en la próstata que derivó cuatro días después en un accidente cerebrovascular.

Dos días después de asumir la Vicepresidencia de Colombia el 7 de agosto de 2010, Garzón sufrió una dolencia cardíaca y fue sometido a una intervención quirúrgica que lo mantuvo incapacitado durante varias semanas y lo mantiene desde entonces con una dieta especial.

En la entrevista, Santos también se refirió a un reciente escándalo por una reforma judicial que blindaba judicialmente a la clase política colombiana y que le costó la renuncia del ministro de Justicia, Juan Carlos Esguerra, y unos diez puntos menos en la percepción favorable de su gestión.

El pasado jueves, el Congreso archivó esa reforma a instancias del Gobierno de Santos, que pese a haberla promovido en un principio, la consideró improcedente al conocerse una serie de artículos subrepticios incluidos por un grupo de legisladores para su propio beneficio.

Santos consideró que con esas dos consecuencias el Gobierno ya ha asumido su cuota de responsabilidad y asumió que puede estar "delegando demasiado".

"Por supuesto que nos hemos equivocado y haremos las rectificaciones necesarias. Pero las encuestas son para escucharlas, no para gobernar en función de ellas", apostilló.

El presidente reconoció asimismo que quizá hay que comunicar de otra manera los resultados de su Gobierno, "que son muchísimos".