La presidenta brasileña Dilma Rousseff conversó telefónicamente el martes con el presidente electo de México, Enrique Peña Nieto, con quien discutió la intensificación de las relaciones bilaterales a partir de la instalación del nuevo gobierno.

La presidencia de Brasil informó que ambos conversaron alrededor de 10 minutos en horas de la mañana, cuando Rousseff invitó a Peña Nieto a visitar Brasil antes de su toma de posesión el 1 de diciembre.

Según la presidencia brasileña, Peña Nieto dijo que aceptó la invitación y adelantó que visitaría Brasil antes de asumir el poder como parte de una gira que realizará por varios países latinoamericanos.

"Cuenta conmigo para ampliar nuestras relaciones estratégicas", dijo Rousseff en el diálogo, según citó la oficina de prensa de la presidencia.

El actual presidente de México Felipe Calderón no ha visitado Brasil desde que Rousseff asumió el poder en enero de 2011, aunque tuvo relaciones estrechas con su antecesor, Luiz Inácio Lula da Silva. Brasil y México son las dos mayores economías de América Latina.

Peña Nieto comentó en la conversación que su victoria electoral fue una demostración de la madurez del proceso democrático mexicano, a lo que Rousseff agregó que era un ejemplo para toda América Latina.