El Comité del Patrimonio Mundial de la Unesco, reunido en sesión anual en la ciudad rusa de San Petersburgo, calificó hoy de "crimen contra la historia" la destrucción de los mausoleos en Tombuctú (Mali) y llamó a la comunidad internacional a impedir este atentado.

"Este acto es un auténtico crimen contra la historia. Instamos a los Gobiernos, a las organizaciones internacionales, a las ONG y a todas las gentes de buena voluntad que no permitan que se borre de la faz de la Tierra estos monumentos históricos", dijo la portavoz del Comité del Patrimonio Mundial de la Unesco, Eleonora Mitrofánova.

Mitrofánova recordó que los islamistas extremistas, responsables de profanar y destruir el mausoleo del santo Sidi Mahmud en Tombuctú, en el norte de Mali, han declarado que éste había sido tan solo el principio de la aniquilación total del conjunto de mausoleos que integran el sitio declarado Patrimonio de la Humanidad.

"En este momento está desapareciendo ante nuestros ojos uno de los lugares sagrados más antiguos de África", lamentó en declaraciones a la prensa la portavoz de la Unesco.

El templo destruido había sido inscrito en la lista de Patrimonio Mundial de la Humanidad en 1988.

El pasado jueves, la Unesco decidió incluir los monumentos de Tombuctú en la lista del patrimonio mundial en peligro.

Tombuctú, bautizada como "la ciudad de los 333 santos", alberga numerosas tumbas y mausoleos dedicados a santones y eruditos, lo que siempre ha suscitado el rechazo de los elementos más rigoristas del islam suní, cuya visión de la religión les lleva a considerar idolatría y herejía cualquier otra forma de culto o adoración que se separe del más estricto monoteísmo.

El grupo armado extremista Ansar al Din controla parte del norte de Mali desde el pasado mes de abril y busca instaurar la Ley Islámica.