Un grupo de cerca de 60 indios incendió una comisaría de la Policía Militarizada en el municipio de Jacareacanga, en el norte de Brasil, informó hoy el Gobierno del estado amazónico de Pará.

En el ataque, registrado el lunes por la noche, resultó herido levemente un policía, con un flechazo en el brazo derecho, según un comunicado de la Secretaría de Seguridad Pública del Gobierno regional.

Los indígenas de la tribu Munduruku invadieron la comisaría, destruyeron sus dependencias, después prendieron fuego al edificio, que quedó en ruinas, y robaron dos carabinas y un revólver de calibre 38, según la misma fuente.

Las autoridades creen que los indios atacaron la comisaría para protestar por la decisión de un juez de poner en libertad a dos de los cuatro sospechosos del asesinato de un indio, ocurrido hace varios días.

La Policía Militarizada envió un destacamento de elite para reforzar la seguridad en la localidad donde ocurrieron los hechos, ubicada en plena selva amazónica, a cerca de 1.700 kilómetros de Belén, la capital regional.