El hasta ahora alcalde de Pekín, Guo Jinlong, de 64 años, ha sido nombrado hoy máximo responsable del Partido Comunista (PCCh) en la capital china, en sustitución de Liu Qi, de 69 años, un relevo que antecede al que a nivel nacional hará la formación política en el magno congreso de octubre.

Guo, visto por los observadores como un aliado del presidente Hu Jintao, fue elegido secretario del Comité Municipal del PCCh en Pekín por este órgano, que clausuró esta jornada su congreso anual en un centro de convenciones al norte de la capital china.

El dirigente municipal, cuyo sustituto en la alcaldía aún no ha sido confirmado, era considerado el principal candidato al puesto, aunque también sonaba en las quinielas el máximo responsable del PCCh en la vecina región autónoma de Mongolia Interior, Hu Chunhua.

Guo fue con anterioridad el máximo responsable del PCCh en la región autónoma del Tíbet (suroeste de China) y en la provincia de Anhui (este), además de haber ejercido como presidente ejecutivo del Comité Organizador de los Juegos Olímpicos de Pekín.

En octubre se espera que ocupe un papel relevante en la nueva cúpula nacional que el PCCh diseñará en su XVIII Congreso: su antecesor en la alcaldía de Pekín, Wang Qishan, es actualmente viceprimer ministro y el principal encargado de política económica en el Consejo de Estado (Ejecutivo).

Los analistas señalan que el nombramiento de hoy de Guo permitirá al presidente Hu Jintao mantener todavía cierta influencia en la cúpula comunista pese a su retirada de la secretaría general del PCCh el próximo octubre y de la presidencia del país en marzo de 2013 (una estrategia que su antecesor, Jiang Zemin, también siguió).

Se espera que en octubre el actual vicepresidente chino, Xi Jinping, sea nombrado máximo líder del PCCh, culminando un relevo de poder que ha estado muy enrarecido este año debido al escándalo en torno al secretario del Partido en Chongqing, Bo Xilai.

Bo, exministro de comercio, fue destituido a raíz de que su esposa fuera implicada en el asesinato de un empresario británico, en uno de los mayores escándalos políticos en el país asiático de los últimos 20 años.