El Fondo Monetario Internacional (FMI) subrayó hoy la buena marcha macroeconómica de Alemania, pero recordó que si la crisis económica en la eurozona empeora, serán necesarias "políticas fiscales dentro del espacio disponible".

El informe del FMI, realizado por la institución bajo el llamado Artículo IV, recuerda el "papel pivote" que desempeña Alemania en la reducción de los desequilibrios en la eurozona y a nivel global, al tiempo que recomienda a Berlín promover el crecimiento de la demanda interna.

"En caso de una seria recesión económica, serían necesarias políticas fiscales más activas dentro del espacio fiscal disponible y de acuerdo con el marco fiscal de la Unión Europea", destaca el informe presentado hoy.

En una teleconferencia previa, el responsable de la misión del FMI en Alemania, Subir Lall, matizó que "por el momento, el espacio fiscal de Alemania es relativamente pequeño, al tiempo que el efecto extensivo en los vecinos de la eurozona de las medidas de estímulo fiscal sería limitado. La posición fiscal actual es la adecuada".

"Alemania debe buscar motores adicionales para su crecimiento y orientar parte del mismo al aumento de la demanda interna", indicó Lall, quien recordó que el FMI espera un aumento del consumo interno más rápido.

El informe del FMI recuerda a Alemania "que la vulnerabilidad (financiera) persiste, pese a la fortaleza de los bancos alemanes", especialmente porque algunas entidades siguen "significativamente expuestas" a la periferia europea.

"La principal prioridad en el futuro debe ser gestionar la transición a un crecimiento basado en la demanda interna, asegurar la estabilidad financiera y hacer frente a los desafíos que supone la crisis en la eurozona en conjunción con los socios europeos", subraya el informe.

Lall recordó que Berlín está llevando a cabo políticas fiscales apropiadas y el desempeño de la economía germana es "extraordinario", con aumento de los sueldos, bajo desempleo o escasa deuda de las familias, pero no es ajeno a "una intensificación de la crisis de la zona euro".

El FMI pronostica que Alemania crecerá en la segunda mitad de este año ligeramente por encima del primer semestre para cerrar el ejercicio con un crecimiento del PIB del 1,25 % y del 1,4 % en 2013.

En cuanto a las exportaciones, su expansión se reducirá hasta el 0,5 % este año y podría cerrar 2013 en el 0,2 %, mientras que la demanda interna experimentaría un fuerte crecimiento desde el 0,5 % al cierre de 2012 hasta el 1,3 %.

En plena crisis de la deuda en sus vecinos, Alemania, señala el informe, disfruta de intereses para financiarse históricamente bajos, con una inflación contenida y superávit por cuenta corriente "gracias a su relativamente confortable posición competitiva".

El FMI pide también a Alemania que siga con la reforma de su sistema financiero y recuerda que su sector bancario sigue siendo vulnerable, por lo que es necesario "implementar políticas macroprudenciales teniendo en cuenta las iniciativas de la Unión Europea".