El presidente Juan Manuel Santos aseguró que si eventualmente hay un proceso de paz con las FARC no será a espaldas del país y reconoció que las constantes críticas del ex presidente Alvaro Uribe le están haciendo daño a su gobierno.

En una entrevista publicada el martes por el diario El Tiempo, Santos dijo además que no piensa en su reelección y restó importancia a una caída de su popularidad en las encuestas.

"Cuando encuentre que existen las condiciones apropiadas para iniciar algún tipo de proceso (con las FARC) para terminar este conflicto, que ya va a cumplir medio siglo, el país lo sabrá. Y tenga la seguridad de que primero, si se inicia algún proceso, no será de espaldas al país. ¿A quién se le puede ocurrir semejante insensatez?", aseguró el gobernante que el 7 de agosto cumplirá dos años de gobierno.

Santos dijo que en una hipotética conversación con las rebeldes Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) "por ningún motivo repetiríamos los errores del pasado" porque "al perro no lo capan dos veces", como reza un popular refrán.

Aunque Santos no precisó esos errores, en general se critica el último intento de negociaciones del gobierno con las FARC de 1999 a 2002, debido a que la agenda de diálogos era demasiado amplia y mientras la guerrilla estaba en la mesa al mismo tiempo realizaba secuestros de políticos.

El jefe de Estado defendió que en los casi dos años que lleva al frente de la presidencia las FARC han recibido los mayores golpes: en septiembre de 2010 fue muerto su jefe militar Víctor Julio Suárez, alias "el Mono Jojoy" o "Jorge Briceño", y en noviembre de 2011 fue muerto por la fuerza pública, en el suroeste del país, "Alfonso Cano", entonces máximo jefe del grupo guerrillero.

"Colombia lo necesita y se lo merece después de tanta sangre que se ha derramado. ¿Se imagina nuestro país en paz?", enfatizó el mandatario.

La semana pasada, tras una controversia por una criticada reforma constitucional al sistema judicial, la popularidad de Santos cayó 16 puntos según una encuesta de la firma Invamer-Gallup. En el sondeo, el presidente bajó de 64% en abril a 48% en junio.

"No entiendo cómo más puedo expresar esa responsabilidad que le corresponde al gobierno (por el caso de la reforma judicial que debió ser archivada). Se me cayó el ministro de Justicia (Juan Carlos Esguerra), ni más ni menos. Bajé 15 puntos en la favorabilidad. ¿Qué más cuota de responsabilidad quiere que asuma?", dijo Santos. El resultado de los sondeos "por supuesto que no me ponen a bailar en una pata, aunque todavía estamos altos", dijo.

Sobre las reiteradas críticas del ex presidente Uribe (2002-2010) a su gobierno, por temas como la seguridad pública, Santos aceptó que le estaban haciendo daño a la imagen de su administración, "pero más daño del que le ha hecho al gobierno es el que (Uribe) le está haciendo al país y más daño al país, no a mí, le haría un enfrentamiento público entre el presidente Uribe y yo. ¿Qué tal yo sacándole los trapos al sol al presidente Uribe en este momento? ¿En qué queda el país?".

Respecto de una eventual reelección en mayo de 2014, Santos dijo "que hasta ahora he evitado preocuparme por ese tema y en este momento sí que lo tengo totalmente marginado".

Al ser consultado por la salud del vicepresidente Angelino Garzón, en una clínica de la capital colombiana desde mediados de junio por un accidente cerebrovascular, Santos celebró que ya hubiera salido de cuidados intensivos.

Sobre la vicepresidencia, creada por la constitución de 1991, Santos dijo que está estudiando la posibilidad de acabarla porque "quedó mal diseñada". Según dijo, es más conveniente para Colombia la figura del "designado", quien reemplazaba temporal o definitivamente al presidente en sus ausencias.

De hecho, Santos fue designado en el gobierno del ex presidente César Gaviria (1990-1994).