Los mercados emergentes y los bienes básicos están perdiendo fuerza como las inversiones de mayor potencial en el mundo. Llevados por la crisis en Europa, muchos inversores se vuelcan a opciones con menor riesgo como los bonos y el oro.

Los datos ya muestran con claridad el cambio de tendencia. En el segundo trimestre de este año se produjeron salidas de fondos especializados en acciones de mercados emergentes por un valor de 10.400 millones de dólares, de acuerdo con EPFR Global, firma con sede en Boston que hace el seguimiento de los movimientos de fondos de inversión en todo el mundo

Esto contrasta con el mismo periodo de 2011, cuando los fondos de mercados emergentes recibieron inversiones por 10.700 millones de dólares, una diferencia de aproximadamente el 3%.

¿Y a dónde se va todo ese dinero que se retiró de acciones de empresas de países emergentes?

Según EPFR, en el último año se han producido inversiones por cerca de 200.000 millones en fondos de bonos mientras los inversionistas han retirado cerca de 240.000 millones de fondos de acciones.

En cuanto a los bienes básicos, ya se nota un cambio de tendencia en los fondos especializados en los sectores de energía. Las inversiones en estos fondos alcanzaron los 1.139 millones en el primer semestre de 2012, lo que representa una caída de 80% frente a las inversiones realizadas en el primer semestre de 2012 que llegaron a 5.800 millones de dólares.

Sin embargo, el oro y otros metales preciosos mantienen su brillo con entradas netas a fondos de inversión especializados en este sector por más de 1.637 millones de dólares.

¿Qué está ocurriendo?

La economía global está actuando a plena marcha. Los problemas económicos de Europa ya se están empezando a reflejar en las carteras de inversiones en una forma previsible: los inversionistas están saliendo de sus posiciones en mercados emergentes y buscando refugio en los bonos y el oro.

La razón es que si se agravan los problemas económicos de Europa, China pierde un cliente importante. En tal caso, cae el crecimiento del país asiático, que entonces deja de comprar las cantidades de bienes básicos que están impulsando el auge económico en América Latina y otras latitudes.

¿El cambio es de largo plazo?

Esta puede ser una de las olas de cambios temporales que sufren los mercados financieros globales. En el largo plazo, la producción de bienes básicos sigue ofreciendo un gran potencial para los inversionistas y, por ende, las perspectivas económicas son buenas para los países productores de esos bienes básicos.

Lo dijo recientemente el reconocido estratega de inversiones Jeremy Grantham durante una conferencia de Morningstar en Chicago, firma de análisis de fondos de inversión. Según Grantham, con el aumento de la población no está lejano el día en el que las reservas de energía y la tierra disponible serán insuficientes para alimentar y suplir las necesidades de todo el mundo.

En ese escenario, los precios de los bienes básicos solo pueden ir en una dirección: hacia arriba. Por ahora, sin embargo, los bienes básicos están cayendo.