Una ciudad de China anunció el martes que canceló los planes para construir una planta procesadora de cobre después de que miles de personas protestaron por los posibles riesgos que representaría para la salud pública.

La ciudad de Shifang en la provincia suroccidental de Sichuan difundió un comunicado en internet en el que informó que había decidido detener el proyecto.

Anteriormente, la oficina municipal de seguridad pública le advirtió al público que no utilizara la red mundial ni los teléfonos celulares para organizar más protestas y le solicitó a los que lo habían hecho que se entregaran a las autoridades en un máximo de tres días o de lo contrario enfrentarían fuertes castigos.

Miles de personas — entre ellas estudiantes de secundaria — preocupadas por la contaminación que la planta generaría comenzaron a reunirse frente a la alcaldía y en una plaza pública el domingo por la noche. Las protestas se tornaron violentas el lunes por la tarde después de que llegó la policía antimotines.

Los usuarios de internet hicieron circular fotografías y videos en los que se veía a la policía utilizar gas y porras para poner fin a las protestas. Uno de los internautas dijo que un manifestante falleció.

"La gente está furiosa. ¿Cómo es posible que la policía los golpeara?", dijo un estudiante de secundaria de 15 años, de apellido Liu, que no participó en la manifestación.

Un hombre que respondió el teléfono en el Hospital No. 2 de Shifang dijo que más de 30 personas resultaron heridas, entre ellas agentes de policía y manifestantes, pero fueron dadas de alta tras recibir tratamiento menor. El individuo, que no quiso proporcionar su nombre, dijo que nadie murió.

El gobierno municipal había dicho anteriormente que demoraría el proyecto tras la protesta y educaría a los residentes acerca de él.

Liu dijo que los padres, los compañeros de clase y los profesores se oponían al proyecto debido a los riesgos ambientales que conlleva.

"Convertirá la ciudad donde vivimos en un pueblo de la muerte", afirmó.