Un día, los Yankees despertaron. Despues de un complicado inicio de la temporada, alguien pellizcó uno por uno a los bombarderos, que comenzaron a mostrar su mejor juego de la temporada a finales de mayo. La racha se extendió durante todo el mes de junio, en el que fueron el mejor equipo de las Grandes Ligas.

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Parecía que todo iba por el camino correcto: los bates comenzaron a sonar (como el de Robinson Canó) y los Home Runs llegaban de a pares. Los abridores lanzaban mejor que nunca y los relevistas parecían no extrañar al gran Mariano Rivera.

Los Yankees incluso llegaron a tener el mejor record de las mayores, por el cual todavía pelean con los Texas Rangers.

Pequeña catástrofe

Cuando todo iba de lo mejor en Nueva York, aparecieron las lesiones. El 'as' de los bombarderos, CC Sabathia, sufrió un esguince de primer grado en la ingle, y fue colocado en la lista de lesionados para aproximadamente quince días. De inmediato se anunció que no estaría en el Juego de las Estrellas y que su vuelta sería casi inmediata a el.

No parecía nada grave...

Pero luego, la crueldad del deporte quiso tomar a otra víctima, y fue al veterano zurdo Andy Pettitte. Con el es mucho peor: sufre de una pequeña fractura en el tobillo y estará fuera de 6 a 8 semanas. Su regreso está pactado para mediados de agosto, siempre y cuando la recuperación sea como se espera.

Justo cuando los Yankees habían tomado altura en su vuelo, la mala suerte se apoderó el equipo. Parecía que nada los podía detener y que ya se podía dar por hecho que la división era de ellos.

Ahora, Hiroki Kuroda, Iván Nova y Phil Hughes tienen la complicada tarea de mantener en lo más alto al equipo, que tampoco puede darse el lujo de descolgarse y empezar a perder partidos.

Con el pitcheo notablemente mermado, tambien cae bastante peso sobre la ofensiva, que debe seguir encendida.

¿Lado positivo?

Aunque es difícil encontrarle un lado bueno a la situación de los Yankees, sí existe uno: que esto no sucedió más cerca de octubre. Que Sabathia y Pettitte hubieran sufrido estas lesiones al final de la temporada regular o en algún momento durante los playoffs, eso sí hubiera sido motivo para echarse a llorar.

Por ahora, la rotación de los Yankees no da mucho miedo, pero sí pueden hacerlo bien para mantener al equipo arriba. Ya en postemporada, es cuando más necesitarán de CC y Andy, y si todo sale bien, contarán con ellos para ese entonces.

Por ahora sería recomendable que sigan pellizcando a Robinson Canó, que está oficialmente encendido. Su bate (y el de muchos otros), puede aliviar los síntomas de las lesiones.