El Papa nombró el lunes al obispo Gerhard Ludwig Mueller como director de la Congregación para la Doctrina de la Fe, un teólogo alemán como él que presidirá el órgano del Vaticano encargado de custodiar el apego a la doctrina oficial de la Iglesia.

El obispo de Regensburg, de 64 años, reemplaza al cardenal estadounidense William Levada, que cumplió 76 años el mes pasado y se retira tras siete años de estar al timón de la congregación, antiguamente conocida como la Inquisición y posteriormente el Santo Oficio.

Aunque Mueller es considerado un teólogo conservador — es autor de unos 400 artículos académicos y fundó un instituto para publicar todos los escritos del pontífice — algunas de sus posturas menos ortodoxas han causado asombro en Roma y en el extranjero entre los conservadores a ultranza.

Una de las principales es su amistad con el padre Gustavo Gutiérrez, el sacerdote peruano considerado el fundador de la Teología de la Liberación, corriente ideológica que aboga por los pobres y que está influida por el marxismo.

El ex cardenal Joseph Ratzinger, ahora el papa Benedicto XVI, combatió esa teología durante buena parte del tiempo que estuvo al frente de la congregación, bajo el argumento de que malinterpretaba la preferencia de Jesús por los pobres al exhortarlos a orquestar una rebelión.

Mueller fue alumno de Gutiérrez, escribió un libro con él sobre la Teología de la Liberación en 2004 y en 2008 la Universidad Pontificia de Lima le dio un título honorario. Allí pronunció un discurso llamado "Mis experiencias con la Teología de la Liberación".

En dicho discurso hizo énfasis en que la teología de Gutiérrez no era una exhortación a lanzar una revolución militarizada, sino que iba totalmente en línea con las enseñanzas sociales de la Iglesia sobre los pobres.

En un artículo publicado en diciembre en L'Osservatore Romano, el periódico del Vaticano, Mueller volvió a tocar esa distinción e hizo notar que el mismo Benedicto XVI ha dicho que no todos los aspectos de la Teología de la Liberación son problemáticos.

El obispo también ha generado alarma entre las alas más conservadoras y tradicionalistas de la Iglesia por su trabajo para contactar a otros cristianos no católicos. Ha sido miembro de varios comités ecuménicos, e incluso fue nombrado el principal negociador católico en conversaciones teológicas con los luteranos.

Mueller es amigo del pontífice desde hace tiempo. En 2008 fundó un instituto diocesano, el "Instituto Papa Benedicto XVI", con el fin de publicar una compilación en 16 volúmenes de la "Colección de Escritos de Joseph Ratzinger".

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Geir Moulson y Juergen Baetz contribuyeron con este despacho desde Berlín.

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Nicole Winfield está en Twitter como www.twitter.com/nwinfield