Un total de 52 parlamentarios del gobernante Partido Democrático (PD) de Japón, liderados por su ex secretario general Ichiro Ozawa, anunciaron hoy su salida de la formación en protesta por una polémica subida del IVA recientemente aprobada en el Parlamento.

En total presentaron su dimisión como miembros del PD 40 miembros de la Cámara Baja y 12 senadores, encabezados por Ozawa, uno de los artífices de la histórica victoria electoral del partido en las elecciones generales de 2009.

Ozawa, de 70 años y conocido como el "shogun en la sombra" por su gran influencia, había sopesado formar su propio partido en caso de que la controvertida reforma fiscal promovida por el primer ministro, Yoshihiko Noda, fuera aprobada.

Según la cadena pública NHK, el veterano político presentó hoy su dimisión en el seno del PD al considerar que la reforma es "una traición" del Gobierno a la población.

El partido gobernante contaba con 298 de los 480 escaños de la Cámara Baja y 104 de los 242 asientos del Senado, pero la salida de los seguidores de Ozawa supone que mantiene aún su mayoría pero de modo más apurado.

Por ahora el ex secretario general del PD no ha confirmado cuáles son sus planes, aunque los analistas apuntan a que lo más probable es que en las próximas horas anuncie la formación de un nuevo partido esta misma semana.

Uno de los directivos del PD, Kenji Yamaoka, muy cercano a Ozawa y quien también presentó su dimisión, indicó a los medios que el político tiene previsto convocar una rueda de prensa en las próximas horas.

Por su parte, la cúpula del partido gobernante tiene previsto reunirse hoy a las 17.00 hora local (08.00 GMT) para analizar la situación, informó la televisión Fuji Tv.

El PD arrasó en las elecciones generales de 2009 y acabó así con más de medio siglo de gobierno del hoy opositor Partido Liberal Demócrata, pero en sus filas siempre ha habido facciones divididas, la principal de ellas la liderada por Ozawa.

La subida del IVA que ha terminado por fracturar el partido es duramente criticada por Ozawa y sus seguidores, que consideran que elevar este impuesto del 5 % actual al 10 % para 2015 afectará negativamente al consumo interno, que representa una parte fundamental del PIB de Japon.