El presidente del gigante bancario y financiero Barclays, Marcus Agius, anunció el lunes su renuncia después de aceptar responsabilidad en un escándalo por la manipulación de tasas de interés que le costaron a la institución multas internacionales por 453 millones de dólares.

La semana pasada, las autoridades de Estados Unidos y Gran Bretaña le impusieron las multas a Barclays por presentar información falsa sobre tasas de préstamos interbancarios entre 2005 y 2009.

La dimisión de Agius resultó insuficiente para varios políticos, quienes intensificaron su llamado para que el director del banco, Bob Diamond, se vaya también.

"Todos preguntan cuándo las otras personas importantes en la cúpula de Barclays van a asumir responsabilidad por las cosas que ocurrieron bajo su dirección", dijo el viceprimer ministro, Nick Clegg.

El líder del opositor Partido Laborista, Ed Miliband, también pidió la dimisión de Diamond.

Las acciones de Barclays aumentaron 3,8% a 169 peniques en las transacciones del mediodía, al recuperar algo del terreno perdido luego de que las multas fueron anunciadas el miércoles.

Barclays es uno de varios bancos que regularmente presentan cálculos de lo que les costarán los préstamos de otros bancos. Esos cifras forman parte del cálculo de la tasa interbancaria de Londres o LIBOR, que es aplicada para determinar los pagos de una serie de contratos con los instrumentos llamados derivados.

La tasa de Londres y la afín tasa interbancaria europea son los valores de referencia para contratos globales por unos 500 billones de dólares, entre ellos préstamos e hipotecas.

Barclays admitió que había reportado cifras menores que las reales en sus tasas de préstamos interbancarios durante la crisis crediticia de 2007 y 2008. Otros bancos con presencia mundial son investigados en varios países por hechos similares.

La posición de Agius era particularmente delicada, pues también era el presidente de la Asociación de Banqueros Británicos, el organismo que reúne las estimaciones de bancos para calcular la LIBOR.

"Como presidente, soy el máximo guardián de la reputación del banco", afirmó Agius, que ha presidido la junta de administración de Barclays desde 2007. "En consecuencia, la responsabilidad es mía y debo reconocer la responsabilidad haciéndome a un lado".

En otro intento por aplacar las críticas, Agius dijo que Michael Rake, un alto director independiente del bando, fue designado para dirigir una revisión interna de todas las operaciones anteriores, publicar un reporte de sus resultados y elaborar un nuevo código obligatorio de conducta para todo el personal de Barclays.

Agius seguirá en el cargo hasta que sea nombrado el sucesor, anunció el banco.

En 2011 recibió en Barclays un salario de 751.000 libras esterlinas (un millón 180 mil dólares), pero no fue anunciada de inmediato su liquidación definitiva.