El suizo Roger Federer, número tres del mundo, se impuso hoy en los octavos de final de Wimbledon al belga Xavier Malisse por 7-6 (1), 6-1, 4-6 y 6-3, en dos horas y once minutos, después de retirarse durante varios minutos de la pista para recibir atención médica por unas molestias.

En cuartos de final, el suizo se enfrentará al vencedor del duelo entre el uzbeco Denis Istomin, número 39 de la ATP, y el ruso Mikhail Youzhny, cabeza de serie número 26 del torneo, que se enfrentan esta tarde en la pista 18 del All England Club.

Federer, que en la tercera ronda ya encontró dificultades ante al francés Julien Benneteau, cabeza de serie número 29, comenzó el duelo frente a Malisse con dudas en el servicio y desconcentrado en los intercambios, donde cometía demasiados errores no forzados.

En un día desapacible y ventoso al suroeste de Londres, el belga disfrutó de tres bolas de rotura al llegar al quinto juego y puso en aprietos al tercer favorito del torneo desde el fondo de la pista.

A los 27 minutos de juego, cuando el marcador del primer set mostraba un 4-3 favorable a Federer, el suizo, con molestias, decidió retirarse para recibir atención médica.

El número tres del mundo regresó a la pista ocho minutos después, pero continuaba sin encontrar el tono del partido y Malisse supo aprovechar su debilidad para imponerse al resto y adquirir ventaja en el parcial.

El seis veces campeón en el All England Lawn Club echó mano de su experiencia para sobreponerse a las dificultades y, en un golpe de mano inesperado, rompió el servicio de su rival en el último juego del set y se impuso con rotundidad luego en el desempate 7-6 (1).

Tras un parón de cuarenta minutos debido a la lluvia, Federer encontró el camino que le he llevado a vencer a Malisse en las últimas nueve ocasiones en las que se han enfrentado (el belga le ha ganado una única vez, en 1999, sobre tierra batida).

Malisse, de 31 años, vio como el suizo, aparentemente recuperado de sus molestias, le atormentaba desde la red para arrollarle en el segundo set (6-1), antes de que un nuevo giro en el partido obligara a Federer a remar de nuevo contracorriente.

El belga se impuso en el tercer set y rompió el servicio del número tres del mundo al comenzar el cuarto, pero el suizo estaba conjurado para superar cualquier dificultad y plantarse de nuevo en unos cuartos de final en el All Englad Club a los que no ha faltado en los últimos nueve años.

"Estoy bien. Me sentí mejor a medida que avanzaba el partido, pero al principio del primer set lo pasé un poco mal. Parecía que tenía problemas, pero tuve la fortuna de reponerme", afirmó Federer tras el duelo.