Los exportadores de Ecuador calculan que el país podría perder 2.529 millones de dólares entre 2014 y 2017 si el gobierno no alcanza un acuerdo comercial con la Unión Europea (UE), después de que ésta haya sellado convenios con Perú, Colombia y Centroamérica.

El presidente Ejecutivo de la Federación Ecuatoriana de Exportadores (Fedexpor), Felipe Ribadeneira, explicó a Efe que en diciembre de 2013 se terminan las preferencias arancelarias con la UE, por lo que si el gobierno andino no alcanza un acuerdo comercial con esa región el "panorama es complicado".

"Empezaríamos a pagar un arancel que va desde el 9,6% al 19%, lo cual nos pondría en una desventaja competitiva, lo que haría que desde el primer año, en enero de 2014, estaríamos perdiendo alrededor de 400 millones de dólares por desvío de comercio", dijo Ribadeneira.

Precisó que en los siguientes tres años las perdidas serían de "un acumulado de alrededor de 2.529 millones de dólares".

La semana pasada una comisión de empresarios ecuatorianos, en la que participó Ribadeneira, se reunió en Bruselas con las autoridades comerciales de la UE y con medios de comunicación para tratar el tema de los acuerdos comerciales de este organismo con Perú y Colombia, así como mostrar su interés para alcanzar un convenio similar.

"Si nosotros suscribimos el acuerdo comercial, tenemos un incremento en los próximos tres años de alrededor de 350 millones de dólares en aumento de las exportaciones y adicionalmente al incremento que viene haciéndose año tras año con este bloque", dijo.

Por eso, señaló Ribadeneira, el objetivo del viaje era "dar un poco de tranquilidad a los importadores" europeos, porque pese a que aún no se haya alcanzando un acuerdo, los empresarios ecuatorianos están realizando "las gestiones necesarias para la suscripción del mismo".

Ribadeneira recordó que el mercado europeo es el primer destino de productos no petroleros de su país, como el banano, el atún, el camarón o las flores, que generan un comercio de 2.500 millones de dólares al año y 250.000 plazas de empleo directo, por lo que "no existiría ninguna política pública que supliría este monto de comercio".

En este sentido, hizo un llamado a las autoridades ecuatorianas y al presidente del país, Rafael Correa, para que alcancen un acuerdo con la UE.

El Gobierno mantiene conversaciones actualmente con Bruselas sobre la posibilidad de reanudar las negociaciones sobre un pacto comercial.

"No tenemos tiempo de seguir dilatando este tema, nuestros principales competidores ya han firmado acuerdos comerciales", enfatizó el director Ejecutivo de Fedexpor.

Según Ribadeneira, los funcionarios europeos con los que se reunieron se mostraron "totalmente abiertos" a alcanzar un acuerdo con Ecuador.

Sin embargo, el pasado mayo, el Canciller ecuatoriano, Ricardo Patiño, destacó tras una visita a Bruselas que el diálogo con la UE estaba "un poco detenido".

Según el ministro, el diálogo se frenó porque pese a que los miembros del equipo negociador europeo habían dicho que "entendían las características propias, las especificidades de la sociedad ecuatoriana, comprendían la Constitución", y en la última reunión técnica señalaron que Ecuador "está exigiendo demasiado".

Las divergencias entre Quito y Bruselas son en el tema de las compras públicas y servicios.

Sin embargo, Ribadeneira destacó hoy que la UE se ha mostrado "flexible" en este capítulo y ha aceptado que "la inversión pública ecuatoriana es un motor de desarrollo de las empresas nacionales en materias de compras públicas".

Según Ribadeneira, la UE contempla que la apertura de las licitaciones públicas a empresas no ecuatorianas se aplace entre diez y quince años "mientras se igualan las asimetrías entre las dos economías".