El jefe del grupo de trabajo ("task force") de la Comisión Europea (CE) para Grecia, Horst Reichenbach, llegó hoy a Atenas precediendo a la misión de técnicos de la "troika" para la reanudación de la supervisión de las reformas exigidas a Grecia a cambio del segundo plan de rescate al país.

Reichenbach es el encargado de asesorar al gobierno griego sobre el modo en que deben ser aplicadas las reformas.

Debido al doble proceso electoral que ha vivido Grecia en los últimos meses, el Gobierno griego lleva casi un trimestre sin acometer las reformas exigidas por el memorándum firmado entre Atenas y Bruselas para el nuevo préstamo de 130.000 millones de euros.

En principio, la troika exigía que en junio se aprobasen nuevos recortes por valor de 11.500 millones de euros, pero la pausa vivida por los poderes legislativo y ejecutivo griegos han provocado que ahora se deba revisar de nuevo el estado de las finanzas griegas para establecer un nuevo calendario.

Reichenbach comenzó su agenda de encuentros con los ministros griegos que, entre hoy y el miércoles, le llevará a reunirse con los titulares de Finanzas, Trabajo, Desarrollo, Exteriores, Interior, Sanidad, Medio Ambiente, Marina Mercante y Justicia.

Según explicó un portavoz de la CE en Atenas a Efe, esta visita servirá como "una primera toma de contacto con el nuevo gobierno", salido de las urnas del pasado 17 de junio.

Para el miércoles está prevista la llegada de los técnicos de la troika (Comisión Europea, Fondo Monetario Internacional y Banco ?entral Europeo), cuyo objetivo es establecer las reformas que debe llevar a cabo Grecia.

"La primera prioridad para el nuevo gobierno griego debe ser volver a encarrilar el programa (de reformas). Retrasar los ajustes es arriesgado y no sale gratis: requiere fondos adicionales de los países acreedores, porque el país (Grecia) aún tiene déficit primario", avisó Joerg Asmussen, miembro del consejo ejecutivo del BCE, durante una conferencia hoy en Atenas.

En una entrevista concedida al diario 'Kathimerini', Asmussen se había mostrado hoy "abierto" a renegociar ciertas medidas exigidas por la troika a Grecia, "siempre que los objetivos claves del programa se mantengan intactos".

El Gobierno del nuevo primer ministro griego, el conservador Andis Samarás, ha prometido renegociar ciertos términos del memorándum para suavizar las medidas de austeridad y se espera que pida una extensión de dos años en el plazo de cumplimiento de los objetivos de reducción de déficit y deuda.

A raíz de los resultados de la cumbre europea de la pasada semana, el nuevo Ejecutivo griego también planea pedir la inclusión de Grecia en el nuevo sistema de financiación directa a sus bancos sin necesidad de que los préstamos pasen por las cuentas del Estado.

Sin embargo, de acuerdo a la publicación digital In.gr, aunque el gobierno griego podría plantear el tema a los representantes de la troika, su petición oficial no se haría hasta la próxima reunión del Eurogrupo.

Mientras tanto, el Gobierno griego trata de reducir los efectos que ha tenido la enfermedad ocular del primer ministro, quien sufrió un desprendimiento de retina y tuvo que ser sometido a una operación, que ha retrasado aún más el inicio de los trabajos del nuevo Ejecutivo.

"Todo progresa satisfactoriamente y no veo ninguna razón por la que el primer ministro no vaya a ser capaz de acudir al Parlamento a la presentación del programa de gobierno el jueves", explicó hoy uno de los doctores que atiende a Samarás.

El jueves está previsto que se inicie el debate de investidura del gobierno que concluirá el sábado con la votación del pleno.