Estados Unidos condenó hoy la destrucción a manos de islamistas de varios mausoleos dedicados a santos en Tombuctú y denunció la continuación de la violencia en el norte de Mali, ocupado desde marzo por grupos rebeldes islamistas.

"Estados Unidos condena rotundamente la destrucción de lugares que son Patrimonio de la Humanidad de la UNESCO en Tombuctú por parte de grupos militantes islamistas, incluido Ansar al Din", dijo la portavoz del Departamento de Estado, Victoria Nuland, en su conferencia de prensa diaria.

La puerta de la mezquita de Sidi Yahya, construida en la ciudad de Tombuctú el siglo XV, quedó hoy destruida en un ataque que se suma a la destrucción, el pasado sábado, de los mausoleos de Sidi Mohamed y Sidi Moctac, a manos del grupo extremista armado Ansar al Din.

"Pedimos a todas las partes que protejan el patrimonio cultural de Mali", señaló Nuland. "Más ampliamente, condenamos la renovación de la violencia en el norte y llamamos a todos los grupos a cesar el fuego y conversar con los mediadores de la CEDEAO".

La Comunidad Económica de los Estados de África Occidental (CEDEAO) cuenta con un equipo en el norte del país africano y pidió el pasado viernes al Consejo de Seguridad de la ONU que acelere el despliegue de tropas en esa región maliense.

"La rebelión tuareg es fundamentalmente un problema político, y merece que se enfrenten sus quejas legítimas, pero también requiere una sólida cooperación de todas las partes con la CEDEAO", indicó Nuland.

El grupo Ansar al Din, que controla parte del norte de Mali desde el pasado mes de abril y busca instaurar la Sharía o Ley Islámica, amenazó el sábado con destruir todos los mausoleos de Tombuctú, por considerar que los peregrinajes a estos lugares son "contrarios al islam".

Tombuctú alberga numerosas tumbas y mausoleos dedicados a santones y eruditos, lo que siempre ha suscitado el rechazo de los elementos más rigoristas del islam suní, cuya visión de la religión les lleva a considerar idolatría y herejía cualquier otra forma de culto o adoración que se separe del más estricto monoteísmo.

La Unesco decidió el pasado 28 de junio inscribir los monumentos de Tombuctú en la lista del patrimonio mundial en peligro, debido a los continuos ataques y a la inestabilidad que vive la región septentrional del país desde el golpe de Estado del pasado 22 de marzo.