La Corte Suprema de Justicia (CSJ) de El Salvador ha empezado a normalizarse con la incorporación de sus nuevos magistrados, aunque su elección fuera anulada por la Sala de lo Constitucional de ese órgano, afirmó hoy el presidente del Parlamento, Sigfrido Reyes.

Al haberse instalado ayer la Corte plena con 10 magistrados, de 15 que integran la CSJ, "el Órgano Judicial comienza a normalizar su situación", aseveró Reyes, diputado del gobernante Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional (FMLN, izquierda).

Ello supone "el cierre de un capítulo y la apertura de otro", en el que se espera "armonía, normalidad y paz" en el Poder Judicial, dijo el legislador en una entrevista con Telecorporación Salvadoreña.

Entre la Asamblea Legislativa y la CSJ se creó un conflicto por la anulación, el 5 de junio pasado, de las elecciones de magistrados hechas por el Parlamento en 2006 y el 24 de abril pasado, cinco propietarios y sus respectivos suplentes en cada caso.

En la reunión de ambos grupos de magistrados no participaron los cinco miembros de la Sala de lo Constitucional, dirigida por el presidente de la CSJ, Belarmino Jaime, quien insiste en que la Asamblea Legislativa acate los fallos de inconstitucionalidad.

Los nuevos magistrados asumieron gracias a un decreto transitorio que el Parlamento aprobó el pasado jueves para permitir que el pleno de la CSJ lo constituyan al menos ocho miembros y sin necesidad de convocatoria del presidente del Supremo, dada la oposición de Jaime.

Además, la Corte Centroamericana de Justicia (CCJ), con sede en Managua, dictó el 21 de junio una resolución de medidas cautelares para suspender los fallos a petición del Parlamento salvadoreño, lo que rechazó la Sala.

Reyes descartó que El Salvador quede con dos cortes supremas, temor que ha surgido porque Jaime convocó una reunión de Corte plena mañana, para lo cual pidió a varios suplentes sumarse a los miembros de la Sala Constitucional, según un comunicado de la CSJ.

"No hay dos cortes, el país no puede tener dos cortes supremas de justicia", sostuvo Reyes.

Añadió que sólo "hay una Corte Suprema de Justicia, que ayer ha iniciado un proceso de normalización del trabajo del Órgano Judicial".

La Sala anuló las elecciones de magistrados por considerar que una misma legislatura no puede designar jueces en dos ocasiones y ya se había cumplido por primera vez.

Sin embargo, la Constitución salvadoreña no dice en qué período debe elegirse a los magistrados.

El Parlamento debe renovar cada tres años un tercio de la CSJ, integrada por 15 magistrados propietarios y sus suplentes, que cumplen así períodos escalonados de nueve años.

El presidente de la Asamblea reconoció el trasfondo político de la crisis por la elección de los magistrados.

"Esta es una lucha anticipada de lo que viene en el 2014", admitió Reyes en alusión al proceso para las elecciones presidenciales de ese año.

La crisis de poderes ha reflejado la confrontación entre el FMLN y la opositora Alianza Republicana Nacionalista (ARENA), que en este caso se abrió desde antes de que se eligiera a los jueces en abril, cuando estaba por asumir la actual legislatura, el 1 de mayo.

El FMLN, aliado con varios partidos minoritarios de derecha, impulsó la elección de magistrados, a lo que se opuso ARENA, con el argumento de que no le correspondía a la legislatura saliente.

A lo largo de la crisis ARENA y Cambio Democrático han insistido en que el Parlamento acate las sentencias de inconstitucionalidad, mientras que el FMLN y sus aliados han defendido las elecciones de magistrados y la resolución de la Corte Centroamericana.

En 2006, cuando gobernaba ARENA, el FMLN rechazó la elección de los magistrados (la que ahora defiende) por considerar que esa misma legislatura lo había hecho en 2003.