Hace cuatro años en Beijing, el entrenador Hugh McCutcheon dirigió al equipo masculino de Estados Unidos a una emotiva victoria por el oro olímpico del vóleibol ante el campeón vigente Brasil.

Ahora, en Londres, McCutcheon está al frente del conjunto femenino. La mujeres nunca han ganado el oro en vóleibol, deporte olímpico desde 1964. Alcanzaron la final en 2008, en la que sucumbieron ante Brasil.

En el vóleibol es habitual una suerte de rotación de técnicos en las selecciones nacionales. Es lo que ocurre con Brasil, donde Bernardo Rezende conduce ahora al equipo masculino tras hacerlo durante una década con las mujeres. José Roberto Guimaraes fue el entrenador del sexteto femenino que se consagró en Beijing, 16 años de años después de sacar campeones a los hombres en los Juegos de Barcelona.

Muchos consideran al equipo estadounidense como capaz de destronar a las brasileñas. Actualmente, ocupan el primer lugar del ránking mundial y se clasificaron a los Juegos de Londres tras quedar segundas en la Copa del Mundo el año pasado.

"Para ser los mejores no hay atajos, tienes que demostrar que eres el mejor", dijo McCutcheon, un neozelandés. "No le tenemos miedo a nadie".

Los Juegos de Beijing comenzaron con una terrible tragedia para McCutcheon, cuyo suegro fue asesinado cuando visita un popular sitio turístico en China antes de la ceremonia inaugural. Tuvo que dejar el equipo durante unos días para estar al lado de su familia, pero se reintegró para completar la marcha invicta al oro.

Brasil y Estados Unidos compartirán el mismo grupo en la primera ronda en Londres, junto a China, Serbia, Turquía y Corea del Sur. La otra llave cuenta con Italia, Rusia, Japón, Argelia, República Dominicana y la anfitriona Gran Bretaña.

Se dio una polémica cuando Tailandia aseveró que Japón perdió a propósito un partido en un torneo Preolímpico en mayo ante Serbia para no quedar en un mismo grupo que Brasil y Estados Unidos. Pero la Federación Internacional de vóleibol rechazó la acusación.

El equipo masculino de Estados Unidos, ahora dirigido por Alan Knipe, intentará revalidar su título, pero no será fácil al tocarlo un grupo con Brasil — actual número uno del ránking_, Rusia, Serbia, Alemania y Túnez. La otra llave cuenta con Argentina, Australia, Italia, Polonia, Bulgaria y Gran Bretaña.

Los partidos se disputarán en la arena Earls Court, con los partidos de ambos torneos alternándose cada día. La final femenina será el 11 de agosto, y la de hombres se disputará un día después.

Las cuatros primeros equipos avanzarán a los cuartos de final.

Brasil y Estados Unidos disputaron una vibrante final masculina en Beijing, la cual se fue al máximo de cinco sets. Ambos equipos llegan a Londres con un jugador clave que viene de una operación.

El astro brasileño Gilberto Godoy Fiho, mejor conocido como Giba, se sometió a una cirugía por una fractura de tibia en la pierna izquierda, en la que tuvieron que colocarle un refuerzo de titanio dentro del hueso. Giba es uno de los jugadores más laureados en la historia del deporte y fue campeón olímpico en Atenas 2004.

Su par estadounidense Clay Stanley, el jugador más valioso en Beijing, se sometió a una artrocospía en la rodilla izquierda en diciembre y reapareció con el equipo el mes pasado en un torneo regional.

"Estos van a ser mis cuartos Juegos y tengo bastante experienca", dijo Giba. "Sé que necesitamos concentrarnos hasta el final y transmitir eso a los más jóvenes".