Un juez en Brasil ordenó el lunes a Shell y BASF aportar 382 millones de dólares a un fondo de compensación de los trabajadores.

El monto cubriría compensaciones para más de 1.000 empleados que resultaron contaminados en una planta de agroquímicos y que demandaron a las empresas.

BASF SA, subsidiaria brasileña de la compañía alemana, informó que apelará el fallo.

Shell Brasil SA indicó en un comunicado que acatará el fallo que está pendiente en una corte mayor sobre la demanda colectiva.

Los fiscales demandaron a las empresas hacer ya su aportación al fondo de compensaciones.

En mayo un juez rechazó esa solicitud. Pero la semana pasada, un tribunal mayor revocó esa decisión y ordenó que la compensación sea pagada.