Las autoridades sanitarias de Brasil anunciaron hoy que impondrán una multa de 1,5 millones de reales (unos 750.000 dólares) a la empresa EMI, importadora de los implantes mamarios franceses PIP, después de constatar la mala calidad de las prótesis.

El presidente de la Agencia Nacional de Vigilancia Sanitaria (Anvisa), Dirceu Barbano, afirmó hoy que la importadora cometió "fraude" porque los implantes de silicona no cumplían los requisitos de resistencia exigidos.

La multa es la máxima que puede imponer la Anvisa en el caso de fraude, aunque la empresa importadora tiene derecho a presentar un recurso.

El 41 por ciento de las pruebas realizadas por la Anvisa a las prótesis no alcanzó los niveles mínimos de calidad, según detalló el director del órgano sanitario.

La resistencia de los implantes no era constante en todos los lotes, lo que indica la falta de controles de calidad durante la fabricación y, según Anvisa, en algunos casos se usó silicona que no había recibido autorización.

El pasado diciembre el Gobierno francés recomendó a las usuarias de implantes mamarios de PIP que se los retirasen de forma preventiva, a raíz de un aumento de las denuncias de rotura.

Esta recomendación se extendió a varios países latinoamericanos, entre ellos Brasil, que constituyen uno de los mayores mercados de la fabricante francesa.

A finales de diciembre, la Anvisa canceló el registro de PIP, que exportó a Brasil 34.631 prótesis, de las cuales 24.534 fueron implantadas.

El Gobierno brasileño anunció a comienzos de año que asumirá los costes de cambio de prótesis mamarias de PIP y Rofil en caso de ruptura, pero no con carácter preventivo.